El hallazgo de 66 kilos de cocaína en una camioneta conducida por una médica de Gendarmería destapó una trama de violencia entre bandas. La presencia injustificada de efectivos tucumanos en territorio salteño durante el enfrentamiento encendió las alarmas de la Justicia Federal.
Lo que comenzó como un pedido de auxilio tras un violento intento de robo en la ruta 34, terminó revelando un escándalo de proporciones que involucra a miembros de las fuerzas de seguridad. El episodio ocurrió en la localidad salteña de El Potrero, donde dos mujeres —una médica de Gendarmería y una cosmetóloga— fueron rescatadas tras ser atacadas a tiros por una banda narco que buscaba robarles el cargamento de droga que transportaban.
El hallazgo que cambió todo
La investigación, a cargo del fiscal federal Ricardo Toranzos, dio un giro de 180 grados cuando los efectivos de la Policía de Salta revisaron la camioneta Renault Duster baleada. Allí, ocultos en el hueco de la rueda de auxilio, encontraron 66 kilos de cocaína distribuidos en 64 «ladrillos» con el sello de un cocodrilo.
Las dos ocupantes quedaron detenidas: Ivana Georgina Portal, médica del Escuadrón de Gendarmería de Tartagal, y Delia Tame.
El escándalo de la policía tucumana
El punto más oscuro del caso es la presencia de siete efectivos de la Policía de Tucumán en la escena del hecho. Según testigos, los uniformados se presentaron en la vivienda de El Potrero —ubicada a 30 kilómetros del límite interprovincial y fuera de su jurisdicción— justo cuando se desarrollaba la disputa entre las bandas.
Las sospechas de la Justicia Federal son contundentes:
- Irregularidades: Los efectivos tucumanos no pudieron justificar su presencia en Salta. Además, se constató que el acta de actuaciones tenía fecha posterior y omitía lo ocurrido en el lugar.
- Armas y celulares: La Justicia allanó el destacamento policial en el paraje 7 de Abril, donde se secuestraron las armas reglamentarias y los teléfonos de los siete policías para determinar si fueron utilizadas en el ataque o si funcionaron como apoyo logístico.
- Posibles roles: Los investigadores barajan dos hipótesis: que los policías actuaron como «escolta» de los agresores para facilitar el robo de la droga, o que habrían acordado protección previa con el grupo narco que transportaba la cocaína.
Separación preventiva
Ante la gravedad de los hechos, el jefe de Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, ordenó la separación preventiva de los siete efectivos y los puso a entera disposición de la Justicia Federal de Salta, iniciando además un sumario administrativo interno.
Por el momento, los investigadores aguardan el peritaje de los dispositivos móviles secuestrados, que serán la pieza clave para determinar quién los convocó y cuál fue su rol exacto en esta sangrienta disputa por el control de la ruta de la cocaína.
