La Subsecretaría de Medio Ambiente y la EEAOC oficializaron un protocolo transitorio para pequeños productores. La medida establece ventanas horarias estrictas y zonas de exclusión obligatorias para prevenir accidentes y proteger la salud pública ante la zafra.
Ante las dificultades operativas y económicas que enfrentan los pequeños cañeros y minifundistas tucumanos para migrar definitivamente a la cosecha en verde, las autoridades provinciales y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) presentaron un nuevo protocolo técnico. El documento busca ordenar la práctica de la quema controlada, tratándola como una herramienta excepcional y temporal mientras se desarrollan soluciones productivas integrales.
Franjas de exclusión: ¿dónde no se puede quemar?
El instructivo establece zonas donde la quema queda terminantemente prohibida para garantizar la seguridad vial y sanitaria:
- 1.000 metros: de zonas urbanas, escuelas, hospitales y aeropuertos.
- 500 metros: de áreas protegidas, parques o vegetación nativa (yungas).
- 100 metros: de rutas nacionales y provinciales asfaltadas.
Ventana horaria y condiciones meteorológicas
El protocolo hace especial hincapié en la inversión térmica, un fenómeno invernal que atrapa el humo cerca del suelo. Por ello, el horario habilitado se reduce a una ventana crítica: entre las 10:30 y las 15:30. Fuera de este rango, la práctica está desaconsejada.
Para obtener la autorización de quema, el productor deberá certificar condiciones específicas:
- Viento: Velocidad de entre 8 y 25 km/h con dirección estable.
- Humedad: Entre el 30% y el 55%.
- Protocolo de emergencia: Si el viento cambia de dirección hacia zonas sensibles (escuelas, rutas o pueblos), la quema debe extinguirse de inmediato.
Planificación y responsabilidad
El productor deberá notificar con al menos 48 horas de anticipación a Bomberos, Defensa Civil o la Policía, presentando además un mapa detallado del lote y las áreas sensibles en un radio de 20 kilómetros. La quema se considerará finalizada únicamente cuando no haya emisión de humo durante, al menos, una hora consecutiva.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que este instructivo busca compatibilizar la compleja realidad socioeconómica de los pequeños productores con la urgente necesidad de reducir el impacto ambiental, el humo y las cenizas que históricamente han generado conflicto en las zonas rurales y urbanas de Tucumán.
