Jonathan Stisman (43) falleció este martes a raíz de las graves quemaduras sufridas en el siniestro ocurrido en la tarde del lunes. En paralelo, la Dirección de Catastro abrió una investigación administrativa para verificar la habilitación del inmueble, mientras avanzan las pericias por una presunta fuga de gas.
La tragedia ocurrida en el edificio de calle Monteagudo 120 sumó este martes un desenlace fatal con el fallecimiento de Jonathan Stisman, de 43 años, quien se encontraba internado en grave estado tras sufrir severas lesiones por el fuego. El hombre era el propietario del departamento del tercer piso donde se desató la explosión y el posterior incendio que conmocionó a la ciudad.
Investigación administrativa y estructural
A la pérdida humana se le suma la apertura de una investigación por parte de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán para determinar si el inmueble contaba con el certificado de Final de Obra y cumplía con las exigencias administrativas y de seguridad.
La Dirección de Catastro revisa los antecedentes del edificio para constatar si estaba formalmente habilitado y si las instalaciones se encontraban en regla. En paralelo, las primeras inspecciones técnicas aportaron un dato favorable al señalar que la estructura general no presenta daños que comprometan su estabilidad, aunque esto no habilita aún el regreso de los más de 60 residentes evacuados.
El hecho y los antecedentes
El siniestro se produjo cuando una fuerte detonación sacudió el edificio. El encargado del inmueble también resultó afectado con quemaduras en las manos e intoxicación por humo al intentar contener las llamas, mientras que varios vecinos debieron ser rescatados por los bomberos desde la terraza tras quedar aislados.
Mientras los peritajes buscan esclarecer el origen exacto de la presunta fuga de gas, el caso reabrió el debate en torno a los controles de habilitación y regularización edilicia en el ejido municipal.
