El equipo económico desplegó operaciones en distintos frentes cambiarios durante julio para contener la cotización del billete estadounidense. Los analistas advierten que la prioridad oficial pasó de la acumulación de reservas a la estabilidad del tipo de cambio.
En la última semana, el Banco Central (BCRA) y el Tesoro dejaron en evidencia una estrategia cambiaria articulada cuyo objetivo principal, según los analistas privados, es ponerle un techo al dólar mayorista en torno a los $1500.
A lo largo de julio, el Gobierno permitió un incremento de apenas el 0,2% en el tipo de cambio, desplazando el tope implícito de los $1400 a los $1500, valores que se mantienen muy por debajo del límite superior fijado por el esquema de bandas cambiarias (que cerró la semana en $1844,87).
El rol de los bancos públicos y el fin de la racha compradora
Las señales más firmes de la intervención oficial se observaron el martes 28, jornada clave en la que se fijaba el tipo de cambio para el pago de bonos vinculados al dólar oficial. Operadores del mercado reportaron fuertes ventas de divisas por parte de organismos públicos para frenar la presión alcista.
Desde la sociedad de bolsa IEB señalaron que durante la rueda se evidenció «una pared en los $1500», sugiriendo la participación directa del Tesoro. Por su parte, el BCRA informó que, por primera vez desde el 5 de enero, interrumpió su racha compradora tras 135 jornadas consecutivas de saldo positivo, al registrar compras netas nulas cuando la cotización alcanzó la marca de los $1500.
Informes de GMA Capital interpretaron este movimiento como un cambio de prioridades por parte de la autoridad monetaria, desplazando temporalmente el foco desde la acumulación de reservas hacia la contención cambiaria. Posteriormente, estadísticas oficiales confirmaron que las divisas para contener el precio provinieron del Tesoro —estimándose unos US$140 millones operados a través del Banco Nación—.
Una intervención multisegmento
La estrategia oficial abarcó múltiples herramientas financieras de manera simultánea:
- Mercado de futuros: Outlier detalló que la posición vendida del BCRA en este segmento escaló de US$193 millones a US$492 millones en junio, con una nueva suba proyectada para julio.
- Bonos dólar linked: Se registraron altos volúmenes de operación para proveer cobertura a los inversores.
- Licitación de deuda en pesos: El Ministerio de Economía captó $4700 millones mediante un nuevo bono dual y logró renovar el 144% de los vencimientos del mes, tomando $12,2 billones frente a compromisos por $8,5 billones. Esta absorción neta de aproximadamente $3,7 billones impulsó un repunte en las tasas de interés en moneda local durante el tramo final de la semana.
