Un informe elaborado en base a datos del Banco Central reveló que el stock total de préstamos en pesos retrocedió un 1% en términos reales durante el séptimo mes del año. Solo los créditos hipotecarios y las financiaciones en dólares lograron sostener el signo positivo.
El financiamiento bancario al sector privado volvió a mostrar un desempeño adverso durante julio de 2026. De acuerdo con el último informe de First Capital Group elaborado con estadísticas oficiales del Banco Central (BCRA), el saldo total de préstamos en pesos cerró el mes en $104,1 billones, lo que representa una suba nominal del 1,0% respecto a junio. Sin embargo, al descontar la inflación estimada del período (ubicada en torno al 2,0%), la variación mensual real volvió a terreno negativo, ubicándose en el -1,0%.
En la comparación interanual, el stock acumuló un incremento nominal del 31,9%, pero sufrió una merma real del -1,3%, reflejando la persistente contracción en el poder de compra de las carteras crediticias.
Tarjetas y préstamos personales lideran la baja
El informe detalla que el ajuste afectó de manera desigual a las distintas líneas de consumo y producción:
- Tarjetas de crédito: Fue la única línea que registró un retroceso incluso en términos nominales (-1,7% mensual). Con un saldo de $24,8 billones, la caída real escaló al -3,7% mensual y al -9,8% interanual. Desde la consultora explicaron que los pagos superaron a las nuevas colocaciones ante la prudencia de las entidades en la ampliación de límites y la cautela de los usuarios.
- Préstamos personales: Acumularon su décimo mes consecutivo de caída real, con una merma mensual del -0,7% y una contracción interanual del -5,4%. El enfoque de las entidades financieras se mantiene volcado a la contención y refinanciación de carteras morosas más que al impulso comercial, en un contexto donde el índice de morosidad de las familias alcanzó techos elevados meses atrás.
- Préstamos comerciales e industriales: Registraron un saldo de $35,4 billones, con una baja real mensual del -0,3%, experimentando un año recesivo donde las empresas priorizaron operaciones nominadas en divisas frente a la variación cambiaria.
- Créditos prendarios: Cayeron un -1,7% real en el mes ($6,3 billones), afectados por la moderación de la demanda y la cautela en las condiciones de oferta.
La excepción: hipotecarios y créditos en dólares
En la vereda opuesta, las líneas destinadas a la vivienda hipotecaria (incluyendo UVA) volvieron a romper la inercia general. Por segundo mes consecutivo, mostraron cifras positivas con un incremento real del 2,3% mensual y un salto interanual del 43,7%, apuntaladas por expectativas de desaceleración inflacionaria.
Por su parte, el financiamiento en moneda extranjera mantuvo su sólido dinamismo: el saldo total en dólares escaló a USD 24.829 millones, marcando un crecimiento mensual del 4,7% y una expansión interanual del 45,1%, impulsado fundamentalmente por las líneas comerciales corporativas, que concentran más del 75% de esa cartera.
