El trágico episodio ocurrió en la localidad de Winfield. El agresor, un delincuente sexual registrado con antecedentes de conducta errática, llamó al 911 para confesar el múltiple crimen antes de quitarse la vida.
Una pequeña comunidad de Winfield, en el estado de Kansas (Estados Unidos), quedó conmocionada tras un devastador hecho en el que un hombre de 53 años asesinó a sus cuatro hijos y a la madre de los niños, para luego suicidarse. El brutal ataque dejó un saldo total de seis personas fallecidas, incluido el agresor.
Las víctimas menores fueron identificadas como Carol (9), Sarah (5), Kelly Magee-Williams (3) y Ronald Jr. (7), junto a su madre, Kelly L. George (44). El jefe de policía local, Robbie DeLong, aseguró en conferencia de prensa que jamás había presenciado un hecho de tal magnitud en más de dos décadas de carrera.
La llamada al 911 y el operativo policial
Todo se desencadenó a las 8:50 a.m. del martes, cuando el propio atacante se comunicó con la línea de emergencias. «Nuestros oficiales recibieron una llamada de un hombre que declaró haber matado a toda su familia y que estaba a punto de suicidarse», relató DeLong.
A pesar de que móviles policiales se encontraban a solo dos cuadras atendiendo un accidente de tránsito, el desenlace no pudo evitarse. El primer efectivo en arribar a la vivienda se retiró al escuchar una detonación, estableciendo un perímetro bajo la presunción de un atacante atrincherado. Más de dos horas después, un equipo táctico SWAT y la policía del condado forzaron el ingreso y hallaron los cuerpos.
Antecedentes y señales previas
Las autoridades confirmaron que en las semanas anteriores ya se habían recibido reportes por el comportamiento errático y agresivo del homicida, incluidos enfrentamientos verbales y llamadas previas por detonaciones de armas de fuego en el domicilio, aunque sin las pruebas suficientes para una intervención judicial en ese momento.
Asimismo, los registros oficiales revelaron que el atacante figuraba como delincuente sexual registrado, tras haber sido condenado en 1998 por cargos de intento de libertades indecentes con un menor y agresión.
La Oficina de Investigaciones de Kansas (KBI) continúa con las pericias y entrevistas a vecinos para esclarecer por completo el móvil del crimen, mientras las autoridades locales remarcaron que se trató de un incidente aislado sin riesgo activo para la comunidad.
