La federación europea dejó sin efecto de forma provisional la amenaza de retirar a sus selecciones de las competencias internacionales, tras recibir garantías de que el proyecto de venta de derechos comerciales fue cancelado. Sin embargo, endureció las críticas contra el liderazgo de Infantino y anticipó que buscará una alternativa para las elecciones de 2027.
A través de un contundente comunicado emitido tras una reunión en Mónaco en el marco del sorteo de las competiciones de clubes, la UEFA anunció que suspendió de manera provisional el boicot que había pergeñado para sus seleccionados en los torneos organizados por la FIFA. La medida afecta a competiciones de la próxima temporada, como la Copa Mundial Femenina Sub-20, la Copa Mundial Sub-17 y la Copa Mundial Femenina Sub-17.
La decisión se toma luego de que el organismo internacional confirmara por escrito que el polémico proyecto “FIFA Forward Enterprise” —que contemplaba la venta del 20% de los derechos comerciales de los mundiales a inversores privados por unos USD 4.200 millones— fue retirado de forma irrevocable y permanente.
Duras críticas al liderazgo y la mira en 2027
A pesar de haber destrabado el conflicto inmediato tras las garantías exigidas desde el pasado 30 de julio, la confederación europea dejó en claro que la relación institucional se encuentra completamente quebrada. En el escrito, la UEFA apuntó directamente contra la figura de Gianni Infantino, calificando el intento de venta de derechos como un «abuso del poder presidencial» y una muestra de «profunda falta de criterio», incompatible con el cargo más alto del fútbol mundial.
“La confianza necesaria para ejercer el cargo de Presidente de la FIFA se ha roto y no se puede recuperar retirando una propuesta, ofreciendo garantías o prometiendo reformas a posteriori. El fútbol mundial necesita ahora un nuevo liderazgo”, sentenció el Comité Ejecutivo de la UEFA.
En esa línea, la entidad europea advirtió que si el actual mandatario decide postularse para la reelección en los comicios de marzo de 2027, aunarán fuerzas con el resto de las confederaciones asociadas para impulsar una alternativa «creíble, comprometida con la integridad, la rendición de cuentas y un cambio institucional genuino». Asimismo, exigieron una revisión externa verdaderamente independiente sobre el proyecto fallido y cuestionaron que la FIFA precise inversores externos cuando cuenta con miles de millones de dólares en reservas que pertenecen a las federaciones miembro.
