La Justicia tucumana ordenó allanamientos en las viviendas de dos estudiantes de 14 y 12 años que llevaron armas a establecimientos educativos de San Miguel de Tucumán y Alderetes. La investigación apunta ahora a establecer cómo accedieron al armamento y si existieron responsabilidades por parte de adultos.
La Justicia provincial avanzó con allanamientos en las viviendas de dos menores de edad que, en distintos episodios ocurridos durante la última semana, ingresaron con armas de fuego a escuelas de Tucumán.
Los casos involucran a un estudiante de 14 años de San Miguel de Tucumán y a una alumna de 12 años de Alderetes. Si bien ambos son considerados no punibles debido a sus edades, la investigación continuará para determinar de dónde provinieron las armas y establecer si algún adulto pudo haber incurrido en responsabilidades penales o civiles.
Las medidas fueron requeridas por la Unidad Fiscal Criminal N° 1, a cargo del fiscal Ernesto Salas López y representada por el auxiliar fiscal Elías Acuña. Las órdenes de allanamiento fueron autorizadas por la jueza Ana María Iácono, titular del Juzgado Penal de Niños, Niñas y Adolescentes del Centro Judicial Capital.
La magistrada señaló en sus resoluciones que la situación de no punibilidad de los estudiantes no impide avanzar con las actuaciones. La pesquisa tiene como objetivo identificar a posibles mayores de edad que hayan tenido algún tipo de intervención en la entrega, guarda, custodia o tenencia de las armas.
Un disparo dentro de un aula en San Miguel de Tucumán
El primero de los hechos ocurrió el 25 de agosto en la Escuela Congreso de Tucumán, ubicada sobre calle Congreso al 600, en la capital tucumana.
Cerca de las 14, mientras un docente evaluaba a alumnas de tercer año, se escuchó una detonación dentro del aula.
El estudiante de 14 años involucrado explicó inicialmente que el ruido había sido provocado por un petardo. Sin embargo, la intervención de las autoridades del establecimiento y la existencia de videos registrados por otros alumnos derivaron en que el adolescente entregara el arma que llevaba oculta entre sus prendas.
Se trataba de un revólver Taurus calibre .38 de doble acción. Durante las actuaciones se encontró un proyectil dentro del aula y se determinó que el disparo había impactado debajo del pizarrón.
A pesar de que había numerosos estudiantes en el lugar, ninguna persona resultó herida.
En el marco de la investigación, el adolescente afirmó que había tomado el revólver de la pareja de su madre. Esa versión también fue ratificada por la mujer cuando se presentó en el establecimiento educativo.
Sin embargo, durante el avance de la investigación surgieron registros audiovisuales en los que el menor aparecería manipulando otras armas, entre ellas una pistola calibre 9 milímetros.
Ante esta situación, la Fiscalía solicitó el allanamiento de la vivienda familiar, situada en las inmediaciones del parque Guillermina.
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Comisaría Segunda, quienes tenían la orden de buscar y secuestrar armas de fuego, cargadores, municiones y cualquier otro elemento que pudiera resultar de interés para la causa.
Una alumna de 12 años llevó un revólver a una escuela de Alderetes
El segundo episodio se registró durante la mañana del 27 de agosto en la Escuela Media de Los Gutiérrez, en Alderetes.
Directivos y docentes fueron alertados por alumnos y tutores sobre la presencia de una estudiante de primer año que tendría un arma dentro del establecimiento.
La adolescente, de 12 años, fue retirada del aula y trasladada a la Dirección. Al revisar sus pertenencias, encontraron en el bolsillo delantero de su buzo un revólver Bagual calibre .22, con seis cartuchos y dos vainas servidas en el tambor.
La menor fue trasladada de manera preventiva al Centro de Admisión y Derivación y, posteriormente, quedó nuevamente bajo la responsabilidad de sus padres.
Luego de conocerse el hecho, el padre de la estudiante se presentó como integrante de la Policía de Tucumán y con funciones en la Dirección General de Prevención Ciudadana.
Esa circunstancia llevó a la Fiscalía a profundizar la investigación para establecer a quién pertenecía el arma, si estaba registrada legalmente y de qué manera había quedado al alcance de la menor.
La jueza Iácono autorizó el allanamiento de la vivienda familiar, que será llevado adelante por efectivos de la Comisaría de Alderetes.
La medida incluyó la búsqueda y secuestro de armas y municiones, además de la requisa de los habitantes del domicilio y el registro de los vehículos que se encontraran dentro del predio.
La investigación se concentra ahora en los adultos
Los procedimientos buscan reconstruir cómo dos armas de fuego terminaron en manos de menores de edad. Una de ellas fue utilizada dentro de un aula, mientras que la otra se encontraba cargada cuando fue encontrada entre las pertenencias de la estudiante.
La investigación también analizará si los adultos responsables cumplieron con las medidas necesarias para evitar que los menores tuvieran acceso al armamento y al material balístico.
Entre las figuras legales que se encuentran bajo análisis aparece la prevista en el artículo 189 bis del Código Penal, que contempla penas para quien entregue un arma de fuego a una persona menor de 18 años.
Para que esa figura pueda ser aplicada, la Justicia deberá determinar si existió una entrega o facilitación del arma. Además, se analizará si algún adulto poseía el armamento sin autorización o incumplió las obligaciones vinculadas con su tenencia y custodia.
La situación judicial de los mayores de edad se analiza de manera independiente a la de los estudiantes, quienes no pueden ser responsabilizados penalmente bajo el régimen vigente debido a sus edades.
También deberán evaluarse las medidas de protección y acompañamiento que correspondan para ambos menores.
En el ámbito civil, los padres pueden responder por los daños ocasionados por sus hijos mientras se encuentren bajo su responsabilidad parental. Cualquier eventual indemnización deberá ser resuelta judicialmente de acuerdo con las características de cada hecho.
Hasta el cierre de las actuaciones, no se había informado oficialmente si durante los allanamientos fueron encontradas otras armas o municiones.
La Fiscalía continuará con el análisis de la documentación, los videos y los testimonios incorporados a las causas para establecer la procedencia del armamento y determinar si existieron responsabilidades por parte de adultos.
