El “Santo” cayó 2-0 ante Tristán Suárez, líder de la Zona B, y continúa fuera de los puestos de Reducido. El equipo de Alejandro Orfila mostró una leve mejoría en el segundo tiempo, pero volvió a evidenciar problemas para generar juego y acumula apenas tres triunfos en 11 partidos bajo la conducción del entrenador uruguayo.
San Martín volvió a tropezar y las dudas crecen. El equipo tucumano perdió 2-0 ante Tristán Suárez, líder de la Zona B, y se aleja cada vez más de los puestos de Reducido de la Primera Nacional.
La campaña del “Santo” continúa sin encontrar un rumbo claro. Bajo la conducción de Alejandro Orfila, el equipo consiguió apenas tres victorias en 11 partidos. El entrenador continúa modificando nombres, entre cambios obligados y decisiones propias, pero todavía no logra encontrar la fórmula para revertir el presente.
Con apenas ocho fechas por delante, las cuentas empiezan a complicarse. San Martín permanece fuera de los puestos de Reducido y tampoco puede descuidarse respecto de la zona baja, mientras se acerca el cierre de la fase regular.
El comienzo del partido fue cerrado y sin demasiadas situaciones. Durante los primeros 18 minutos prácticamente no hubo acciones de riesgo frente a los arcos. Los hinchas que acompañaron al equipo tuvieron como motivos para entusiasmarse el homenaje a Lionel Messi por su retiro de la selección argentina y la campaña que viene realizando Tristán Suárez.
Hasta que llegó el gol de Mauricio Guzmán, que sacó un remate preciso contra el rincón derecho del arco defendido por Darío Sand.
Hasta ese momento, el local había manejado mayormente la pelota, aunque sin conseguir generar peligro. San Martín, por su parte, apenas había tenido un cabezazo de Agustín Graneros que se fue por encima del travesaño. También había conseguido presionar alto y mantenerse firme ante los avances del conjunto de Ezeiza.
El tanto llegó después de una pelota preparada que dejó a varios defensores de San Martín en el piso. El “Poeta” Diego Becker abrió para un primer intento de Diego Mastrángelo y, en segunda instancia, Guzmán encontró el espacio para marcar el 1-0.
El gol no logró provocar una reacción inmediata en el equipo tucumano. Orfila impartía indicaciones desde el corralito, pero sus pedidos no parecían encontrar respuesta dentro del campo.
Los minutos pasaron y San Martín llegó al descanso sin volver a rematar al arco de Joaquín Bigo, salvo por un disparo de larga distancia de Bruno Cabrera. El resto fueron pelotazos largos buscando a Mauro Verón, sin demasiada precisión ni elaboración.
Tristán Suárez mostró una superioridad evidente durante esa primera mitad. La única deuda del conjunto local fue no haber ampliado la diferencia. Incluso un intento de emboquillada de Becker terminó impactando en el travesaño, además de otras intervenciones que evitaron que el resultado fuera mayor antes del entretiempo.
Otra actitud en el complemento
San Martín salió al segundo tiempo con una oportunidad para cambiar la historia. Orfila apostó por Rodrigo Ayala, Santiago Briñone y Diego Diellos, buscando modificar el funcionamiento que había mostrado el equipo durante los primeros 45 minutos.
El “Santo” efectivamente mostró otro ímpetu. Tristán Suárez, en tanto, pareció repetir una situación similar a la que había vivido una semana antes en Rafaela, cuando se fue al descanso en ventaja y luego terminó permitiendo que “La Crema” revirtiera el resultado.
La presencia de Verón junto a Diellos generó mayor presencia dentro del área rival mientras permaneció en cancha. Briñone aportó algo más en el mediocampo y Ayala, pese a intervenir poco, consiguió mejorar la producción que había mostrado Nahuel Gallardo durante la primera parte.
Sin embargo, el ingreso de Alan Cisnero tampoco alcanzó para darle continuidad al juego ofensivo. Tampoco fue suficiente el despliegue de Leonardo Monroy.
El entrenador de Tristán Suárez, José María Martínez, demoró las modificaciones para refrescar a su equipo y realizó sus primeros cambios cuando Orfila ya había agotado los suyos.
San Martín mostró otro carácter durante el complemento, pero nuevamente careció de profundidad. La ocasión más clara llegó en el tramo final, cuando Diego Diellos, completamente libre, conectó un cabezazo que parecía destinado a convertirse en el empate. Sin embargo, Bigo reaccionó y se estiró para enviar la pelota al córner.
En el cierre, Tristán Suárez terminó de sentenciar el partido con un tiro libre ejecutado por Marcos Enrique. El remate se desvió en la barrera y terminó sellando el 2-0 para el líder de la Zona B.
San Martín se volvió a Tucumán con una preocupación cada vez mayor. Frente al “Lechero” volvió a mostrar dificultades para asociarse, generar juego y encontrar claridad ofensiva, mientras el Reducido comienza a quedar cada vez más lejos.
