Un informe detalla los nombres y las causas de los 10 personajes más pesados del hampa local investigados por drogas, crímenes y extorsiones. Ostentación en redes, disputas territoriales y un cambio en la decisión política para ir a fondo «caiga quien caiga».
Joyas, autos de alta gama, armas de fuego, fiestas con artistas nacionales y una ostentación sin filtros en redes sociales. Así vivían los denominados «nuevos ricos de Tucumán», una franja de la delincuencia organizada bautizada de ese modo por el legislador radical José Cano al exponer el perfil de quienes, sin ingresos formales justificados, amasaron fortunas millonarias a la sombra del narcotráfico y la violencia extrema.
Durante años, sus nombres circularon en expedientes judiciales que avanzaban con extrema lentitud, protegidos por redes de complicidad, temor vecinal y tareas de asistencia social con las que compraban silencio. Sin embargo, en el último tiempo el escenario comenzó a modificarse. «Ahora hay una decisión política para ir en contra de todas estas personas. Caiga quien caiga, vamos a seguir adelante», advirtió el jefe de Policía, Joaquín Girvau, en sintonía con una fiscalía provincial y federal que endureció la persecución penal y busca unificar causas.
Los nombres bajo la mira
El mapa delictivo expone a figuras clave que hoy se encuentran tras las rejas o cercadas por la Justicia:
- Javier “Chuky” Casanova: considerado uno de los narcos más pesados de la provincia, vinculado a una red de narcomenudeo en el barrio Oeste II y recientemente complicado por el secuestro de 50 kilos de cocaína en Jujuy, además de causas por armas y un tiroteo en una fiesta electrónica.
- Facundo Ale: hijo de Ángel “El Mono” Ale, involucrado en la misma balacera de la fiesta electrónica donde murió el narcotraficante Mario Pasarín. La fiscalía pidió una condena de seis años y medio de prisión de cumplimiento efectivo, sumado a antecedentes por balaceras contra el clan Los Gardelitos.
- Walter “Petiso David” Lobos: referente de Los Gardelitos, detenido tras el hallazgo de marihuana en su domicilio y procesado por la Justicia Federal por lavado de activos del narcotráfico. Su nombre apareció ligado a numerosas causas por drogas que históricamente no prosperaron.
- Lucas Córdoba: arrestado por liderar una red de narcomenudeo y venta clandestina de armas, con expedientes que pasaron a la órbita de la Justicia Federal.
- Jorge “Pelaín” Nasif: señalado como proveedor de estupefacientes en el sur tucumano y Termas de Río Hondo. Fue blanco de un confuso operativo policial en 2021 —donde efectivos terminaron condenados por intentar secuestrarlo— y posteriormente cayó detenido cuando la Digedrop halló droga en el mismo domicilio.
- Miguel “Miguelón” Figueroa: uno de los nombres más temidos del hampa, ya condenado por triple homicidio por venganza, amenazas a fiscales y al propio gobernador Osvaldo Jaldo, y vinculado a bandas dedicadas a «mexicanear» cargamentos de droga ajenos.
- Los hermanos Caro (Walter, Emanuel y Cristian): con condenas por diversos delitos, fueron trasladados a penales de máxima seguridad tras ser denunciados por extorsionar a un detenido implicado en el contrabando de más de 400 kilos de cocaína.
- Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe: señalado como sucesor en el dominio territorial del barrio Oeste II tras la caída de «Chuky», con causas abiertas por homicidio, balaceras y narcotráfico.
Guerras territoriales y alianzas inestables
El informe judicial también desnuda cómo operan las internas en el bajo mundo tucumano. Las disputas por el control de territorios clave —como el barrio Oeste II o las tribunas de La Ciudadela— enfrentaron históricamente a facciones cruzadas por balaceras y muertes, donde la violencia funcionaba como la única ley.
Hoy, con la lupa puesta tanto en la justicia provincial como en los fueros federales, la caída de estos «nuevos ricos» ya no depende de grandes operativos de inteligencia, sino que suele precipitarse por errores menores, dejando al descubierto un entramado de dinero negro, complicidades y poder de fuego que el Estado busca desmantelar.
