La menor sufrió graves heridas en el rostro luego de ser mordida por el perro en una vivienda de San Miguel de Tucumán. Fue trasladada primero al Hospital Padilla y luego derivada al Hospital de Niños, donde permanece internada en terapia intensiva. Su familia relató cómo ocurrió el ataque.
Una niña de dos años permanece internada en terapia intensiva del Hospital de Niños de Tucumán luego de haber sido atacada por un perro pitbull que pertenecía a su familia. El hecho ocurrió durante la tarde del jueves en una vivienda ubicada sobre calle Bernabé Aráoz, en San Miguel de Tucumán.
De acuerdo con el relato brindado por una tía de la menor a Canal 10, la niña se encontraba al cuidado de su abuela cuando llegó la familiar al domicilio. En el patio de la vivienda estaba Bruno, el perro de la familia.
La niña se acercó al lugar donde se encontraba el animal y, según el relato de la mujer, lo tocó. En ese momento, el perro reaccionó y la atacó, provocándole heridas principalmente en el rostro.
La tía de la menor contó que previamente la niña había estado jugando con su hijo. Según explicó, la pequeña suele seguir a los integrantes de la familia y en ese momento había estado junto a su primo.
“Ayer yo fui a la casa de mi hermana y la bebé me siguió a mí, porque la verdad que ella nos sigue a todos”, relató la mujer durante la entrevista.
Según su reconstrucción, mientras ella se encontraba ocupada preparando la comida, la niña volvió a acercarse a su hijo, aparentemente con la intención de continuar jugando con él.
Fue entonces cuando se produjo el ataque.
“El perro ha venido y la ha atacado. Mi hijo me gritó: ‘Mamá, Bruno la tiene a la Lú’”, contó la tía.
Ante esa situación, su hijo se habría arrojado sobre el animal para intentar que soltara a la niña. La mujer también intervino directamente para intentar detener el ataque.
“Mi hijo se tiró encima del perro a ahorcarlo para que la suelte a la bebé”, relató.
La familiar explicó que, en medio de la desesperación, introdujo su mano en la boca del animal para intentar que dejara de morder a la menor.
El traslado al hospital
Tras el ataque, la familia buscó asistencia médica de urgencia. La tía contó que salió de la vivienda y que una vecina detuvo un automóvil en una esquina para trasladarlas al Hospital Padilla.
Según su relato, la niña había perdido una importante cantidad de sangre y se encontraba en una situación delicada durante el traslado.
“Salí disparando, una vecina paró un auto en la esquina y me llevó al Hospital Padilla”, recordó.
La mujer explicó además que las principales heridas estaban localizadas en el rostro y destacó la rapidez con la que la menor fue atendida en el centro de salud.
Posteriormente, la niña fue derivada al Hospital de Niños, donde permanece internada.
Un cuadro de gravedad
La tía explicó que, debido a su estado, la niña debió ser intubada.
“La tuvieron que intubar porque no le llegaba oxígeno al pulmón”, señaló.
Según informó Infobae, el cuadro de la menor incluye heridas en el rostro, fracturas en los maxilares superior e inferior y una lesión que compromete el ojo izquierdo.
Ese medio aclaró que, debido al proceso inflamatorio, todavía no podía determinarse la evolución de la lesión ocular.
La directora del Hospital de Niños, Inés Gramajo, confirmó la gravedad del cuadro de la paciente.
“Es una paciente grave”, reconoció la médica.
La niña permanece bajo seguimiento de un equipo interdisciplinario conformado por pediatras, oftalmólogos y especialistas en cirugía maxilofacial.
En esta etapa, el abordaje médico está orientado al control de las heridas, la prevención de infecciones y el sostenimiento de la recuperación clínica de la menor.
El relato de la familia sobre el perro
La tía de la niña sostuvo que, según su conocimiento, el perro nunca había atacado anteriormente a una persona.
“Jamás mordió a nadie el perro, primera vez”, afirmó.
La mujer también planteó una interpretación personal sobre lo ocurrido y consideró que el animal podría haber reaccionado ante la atención que su hijo le estaba dando a la niña.
“Para mí el perro le tuvo celos a ella que mi hijo la estaba haciendo jugar”, expresó.
También señaló que en el lugar se encontraba otro niño y que el animal no lo había atacado.
Las circunstancias del episodio quedaron expuestas a partir del relato de la familiar, mientras la menor continúa internada y bajo atención médica especializada debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
