El gobernador analizó el crecimiento del empleo formal en Tucumán y destacó que la provincia lidera la creación de puestos de trabajo a nivel nacional en los últimos tres años, con una expansión del 8,3%. La estrategia combinó la articulación con el sector privado, exenciones impositivas, incentivos a la inversión y la reactivación de la obra pública.
En una rueda de prensa brindada desde la sede del Poder Ejecutivo junto a su gabinete ministerial, el gobernador Osvaldo Jaldo remarcó que Tucumán encabeza el crecimiento de las fuentes de trabajo en todo el país durante los últimos tres años, alcanzando una expansión laboral del 8,3%. La estrategia oficial combinó el respaldo presupuestario provincial a la infraestructura, el financiamiento de proyectos estratégicos y la aplicación de desgravaciones impositivas focalizadas en áreas sensibles de la producción. Al hacer un balance de su gestión, el mandatario destacó la impronta de trabajo conjunto con las economías regionales, desde el sector citrícola y la industria sucroalcoholera hasta todos los actores que producen, industrializan y comercializan en el territorio provincial.
Respecto de la continuidad de las obras públicas ante la interrupción de los giros de fondos nacionales, Jaldo precisó que, mediante un gran esfuerzo y el trabajo mancomunado con el sector privado, la Provincia logró mantener y empezar nuevos proyectos con financiamiento internacional, nacional y provincial. Al contrastar las estadísticas con el resto del país, el titular del Ejecutivo subrayó que, de las 24 jurisdicciones, únicamente cinco incrementaron el empleo en este trienio, y Tucumán se posiciona en el primer puesto sin contar con minería ni petróleo, lo cual demuestra que el incremento no es un eslogan, sino el fruto del trabajo y el sacrificio en un contexto económico complejo.
Por su parte, el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, desglosó el conjunto de políticas fiscales aplicadas para sostener el entramado productivo, detallando que el Estado provincial resigna recursos mediante alícuotas reducidas y exenciones tributarias a sectores críticos como el textil, el cartón y el metalúrgico, con un costo fiscal que ronda los 110 millones de pesos a valores actuales para preservar las fuentes laborales. A su vez, el funcionario resaltó el impacto de la obra pública en todo el territorio y la vigencia de la ley de Fomento a la Inversión, a la cual ya se han acogido diversas empresas, complementada próximamente por los proyectos de parques industriales privados y un fondo de garantía para facilitar el acceso a tasas razonables en el sistema financiero.
