A través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno provincial formalizó una adenda con la Nación que establece un techo del 25% para los fondos nacionales destinados a los comedores escolares, obligando a Tucumán a garantizar como mínimo el 75% restante. La proporción, que ratifica un esquema de financiamiento que ya se venía aplicando, incluye además mayores exigencias de control, rendición de cuentas y auditoría nutricional.
El Gobierno de Tucumán redefinició las condiciones de financiamiento, monitoreo y rendición para los comedores escolares tras suscribir una nueva adenda con la Nación, formalizada a través del Decreto N° 2.115/4 publicado en el Boletín Oficial. El instrumento establece de manera explícita que los recursos remitidos por la Secretaría de Educación nacional —dependiente del Ministerio de Capital Humano— no podrán superar el 25% del presupuesto total proyectado para las prestaciones alimentarias, mientras que la Provincia asumirá la obligación de aportar como mínimo el 75% restante para sostener el programa.
La medida formaliza un esquema que en la práctica ya se venía implementando desde los ejercicios anteriores. De acuerdo con los registros provinciales, la inversión local llegó a representar porcentajes muy superiores —alcanzando el 91% durante 2025 para cubrir a más de 270.000 alumnos en unas 1.100 escuelas— debido a los sucesivos refuerzos presupuestarios girados desde el Tesoro provincial. Aunque el acuerdo no representa un recorte adicional respecto de la distribución ya vigente, sí fija por escrito los límites porcentuales y eleva de manera sustancial los requerimientos burocráticos y de control.
En ese sentido, la normativa estipula que Tucumán deberá presentar anualmente un Plan Anual integral, mantener actualizada una base nacional homologada con el detalle de los estudiantes beneficiarios, informar las modalidades de prestación —como desayunos, almuerzos o copas de leche— y cumplir con rigurosas exigencias técnicas vinculadas a la calidad nutricional y la composición de los menús bajo supervisión profesional. Con esta rúbrica, la administración de Osvaldo Jaldo consolida el peso financiero principal sobre las arcas provinciales para garantizar la asistencia alimentaria en los establecimientos educativos.
