La defensa del médico tucumano Diego Heredia, de 31 años, sostiene que disparó para defenderse durante un supuesto intento de robo en el que murió Jonathan Romano, de 28. Sus abogados entregaron el arma, el vehículo y otras pruebas, además de presentar como testigo a una mujer que habría estado junto al profesional durante el episodio.
El médico tucumano Diego Heredia se presentó voluntariamente ante la Justicia de Santiago del Estero durante la mañana del jueves, en el marco de la investigación por la muerte de Jonathan Romano, ocurrida durante la madrugada del lunes en Las Termas de Río Hondo.
Antes de su presentación, los investigadores habían solicitado allanamientos y órdenes de detención para Heredia, su hermano y su madre. Sin embargo, esas medidas finalmente no llegaron a concretarse.
Los abogados José María Molina y Patricio Fresia, representantes del médico, aseguraron que entregaron a la Fiscalía distintos elementos con los que buscan respaldar la hipótesis de que su defendido actuó en legítima defensa.
Heredia continuará vinculado a la investigación mientras el Ministerio Público analiza las circunstancias del episodio y determina si se cumplen los requisitos legales para considerar que existió una reacción defensiva frente a una agresión.
Parte de la secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad. En las imágenes se observa a un hombre corriendo detrás del Toyota que conducía Heredia. Según la reconstrucción presentada por la defensa, el médico realizó un giro con el vehículo y terminó encontrándose con Romano.
De acuerdo con la declaración del acusado, Romano lo habría amenazado con la intención de robarle y habría llevado una de sus manos hacia la cintura, como si intentara sacar un arma de fuego. Heredia sostuvo que interpretó la situación como una amenaza contra su vida y que disparó para protegerse.
Luego del disparo, el médico abandonó rápidamente el lugar y no informó de inmediato lo ocurrido a las autoridades.
A partir de las primeras medidas investigativas, la Justicia logró identificar al propietario del automóvil y avanzó con los pedidos de detención y requisa que habían sido solicitados en el marco de la causa.
La mujer que podría respaldar la versión del médico
Uno de los elementos incorporados por la defensa es el testimonio de una mujer que, según los abogados, se encontraba junto a Heredia al momento del episodio y podría respaldar su relato sobre lo sucedido.
Fuentes judiciales indicaron que se trataría de una joven con la que el médico mantenía una relación desde hacía tiempo en Las Termas de Río Hondo. El hecho habría ocurrido mientras Heredia la trasladaba hasta su domicilio.
Según explicó Molina, la mujer habría reconocido a Romano y le habría advertido al médico que podía intentar asaltarlos.
La defensa también entregó a la Fiscalía una pistola calibre .40 registrada a nombre de Heredia, además del Toyota y otros elementos que serán sometidos a distintos peritajes.
Fresia explicó que, en un primer momento, no había sido posible determinar qué arma había provocado la herida mortal de Romano debido a que el proyectil atravesó el cuerpo de la víctima.
Ahora, los estudios balísticos deberán determinar si la pistola entregada por la defensa fue utilizada durante el episodio. También deberán establecer cuántos disparos se efectuaron, cuál fue la trayectoria del proyectil y desde qué distancia se accionó el arma.
Los defensores sostuvieron además que la Fiscalía, encabezada por Gustavo Montenegro, cuenta con información que indicaría que Romano había consumido alcohol y drogas en la zona. También afirmaron que existían denuncias previas en su contra relacionadas con presuntos robos a automovilistas en ese sector.
Estos elementos forman parte de la estrategia planteada por la defensa, aunque no determinan por sí mismos la existencia de una situación de legítima defensa. La evaluación dependerá del análisis integral de todas las pruebas que se incorporen al expediente.
La demora en avisar a la Policía
Uno de los interrogantes que surgieron durante la investigación está relacionado con el motivo por el cual Heredia y la mujer que lo acompañaba no dieron aviso inmediato a la Policía sobre lo ocurrido.
Ante esta cuestión, Molina sostuvo que ambos atravesaron una situación extrema y que pudieron haber reaccionado de una manera diferente a la que se espera en circunstancias de ese tipo.
El abogado agregó que la mujer reside en la zona y que podría haber sentido temor ante la posibilidad de sufrir represalias.
Molina y Fresia consideran que el expediente abrirá una discusión jurídica en torno al alcance de la legítima defensa y a las circunstancias en las que una persona puede utilizar un arma de fuego frente a una amenaza.
La investigación deberá determinar si la amenaza relatada por Heredia fue real e inminente, si existía una necesidad concreta de defenderse y si el medio utilizado fue proporcional al peligro que el acusado asegura haber enfrentado.
El antecedente familiar
Diego Heredia pertenece a una familia vinculada a la medicina y desde hace al menos dos años trabajaba varios días por semana en el hospital de Las Termas de Río Hondo. Además, jugaba al rugby en Los Alisos, club que participa en un torneo de ascenso.
El periodista santiagueño Gustavo Gallardo señaló que este sería el segundo episodio en una década en el que un integrante de la familia Heredia queda involucrado en una muerte ocurrida durante un presunto hecho delictivo.
El antecedente se remonta a febrero de 2016, cuando el padre del actual acusado mató de un disparo de escopeta a un hombre identificado como “Beto” Pacheco, de 40 años, en la ciudad de Añatuya.
En aquel momento, el padre de Heredia trabajaba en el hospital de esa localidad y se encontraba descansando junto a su esposa, también médica, en una vivienda destinada a profesionales que llegaban desde otras localidades para trabajar en la zona.
De acuerdo con la reconstrucción realizada entonces por la Justicia, Pacheco habría ingresado a la propiedad a través de un ventiluz conectado con el patio interno, mientras la pareja dormía.
Un ruido despertó al médico, quien se dirigió hacia una habitación cercana y se encontró con el intruso. Durante un forcejeo se produjo un disparo de escopeta que terminó provocando la muerte de Pacheco.
Los dos profesionales fueron inicialmente aprehendidos e imputados por homicidio simple. La fiscal Cecilia Rímini dispuso primero el sobreseimiento de la mujer y posteriormente el del padre de Heredia, al considerar que había actuado en legítima defensa.
Sin embargo, ese antecedente no tiene una incidencia directa sobre la responsabilidad que pueda tener Diego Heredia en la investigación actual. La situación del médico tucumano deberá ser determinada exclusivamente a partir del análisis de las imágenes de seguridad, los testimonios, las pericias balísticas y el resto de las evidencias reunidas en la causa por la muerte de Jonathan Romano.
