El mapa del Servicio Meteorológico Nacional mantiene bajo advertencia a 11 provincias. Mientras varias zonas del noreste enfrentan tormentas intensas, sectores del oeste permanecen bajo alerta por fuertes vientos, Zonda, lluvias y nevadas.
El Sistema de Alerta Temprana (SAT) del Servicio Meteorológico Nacional emitió este sábado una serie de advertencias que alcanzan a 11 provincias del país. En el norte argentino, seis jurisdicciones se encuentran bajo alerta por tormentas, mientras que otras cinco, ubicadas en el centro-oeste, tienen avisos relacionados con vientos, lluvias y nevadas.
En el noreste del país, el riesgo meteorológico será mayor debido a la posibilidad de tormentas de fuerte intensidad. Tres provincias cuentan con alerta naranja, el segundo nivel dentro de la escala de advertencias, mientras que otras zonas permanecen bajo alerta amarilla.
Al mismo tiempo, en el extremo oeste del territorio nacional, las provincias ubicadas sobre la región cordillerana presentan diferentes fenómenos meteorológicos que pueden generar complicaciones. Allí se esperan fuertes ráfagas de viento, precipitaciones y nevadas que podrían afectar la circulación y las condiciones de visibilidad.
Alerta naranja y amarilla por tormentas
La región del noreste argentino será la más comprometida por las precipitaciones durante este sábado. Si bien el SAT estableció alertas con una vigencia de 72 horas, se prevé que los fenómenos asociados a las tormentas no se prolonguen más allá de la jornada del sábado en esta zona.
La alerta amarilla alcanza a la mitad este de Formosa, el centro y este de Chaco, la mitad sur de Misiones, la mitad norte de Santa Fe y Entre Ríos, además de la totalidad de la provincia de Corrientes.
En el centro de la región bajo advertencia se concentra la alerta naranja. Este nivel indica que la población debe estar preparada ante fenómenos meteorológicos que pueden resultar peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente.
Las áreas comprendidas por esta advertencia son el noreste de Santa Fe, el sudoeste de Corrientes y el noreste de Entre Ríos.
La alerta naranja estará vigente únicamente durante la mañana del sábado. Según el pronóstico, se esperan tormentas severas que podrían estar acompañadas por caída de granizo, ráfagas de viento de hasta 100 kilómetros por hora y frecuente actividad eléctrica.
Además, se estiman valores de precipitación acumulada de entre 60 y 90 milímetros durante todo el período de vigencia de la alerta.
Alerta amarilla por vientos, lluvias y nevadas
En el extremo opuesto del país, las condiciones meteorológicas también generaron advertencias. La mitad oeste de San Juan, la zona cordillerana de Mendoza y la mitad oeste de Neuquén se encuentran bajo alerta amarilla. A estas regiones se suman la zona cordillerana de Río Negro y un pequeño sector ubicado al noroeste de Chubut.
En San Juan, las ráfagas de viento podrían alcanzar los 100 kilómetros por hora. Además, se esperan nevadas con una acumulación estimada de entre 20 y 50 centímetros. La presencia de viento Zonda también podría provocar una reducción de la visibilidad y un incremento de las temperaturas.
En Mendoza, la alerta amarilla se extiende desde el norte de la provincia y avanza hacia la zona de meseta ubicada en el sur. En las áreas alcanzadas por el aviso se alternarán distintos fenómenos meteorológicos, entre ellos vientos fuertes, nevadas y viento Zonda.
En Neuquén, las ráfagas más intensas podrían llegar a los 90 kilómetros por hora. En las zonas cordilleranas se esperan acumulaciones de nieve de entre 20 y 40 centímetros, mientras que en los sectores más bajos podrían alcanzar hasta 30 centímetros.
Para el domingo, la situación se agravará en Neuquén, donde la alerta pasará a nivel naranja y las acumulaciones de nieve podrían llegar hasta los 60 centímetros de altura.
Además, hacia la mitad sur de la provincia se esperan lluvias con valores de precipitación acumulada de entre 10 y 20 milímetros.
En Río Negro, las zonas de Bariloche y las áreas cordilleranas de Pilcaniyeu y Ñorquincó permanecen bajo alerta amarilla por lluvias y nevadas. En los sectores más elevados, las capas de nieve podrían alcanzar los 40 centímetros, mientras que las precipitaciones registrarían acumulados de entre 10 y 20 milímetros.
Por último, en la cordillera de Cushamen, en Chubut, se esperan nevadas con características similares a las previstas para las zonas cordilleranas de Río Negro.
