El doctor Marcelo Marenchino, jefe de Perinatología del Instituto de Maternidad, advirtió que la caída de nacimientos es una tendencia global. Factores culturales, planificación familiar y nuevas prioridades de las parejas, detrás del fenómeno.
La disminución de la natalidad es un proceso que dejó de ser una proyección para convertirse en una realidad palpable tanto en Argentina como en nuestra provincia. Según explicó el doctor Marcelo Marenchino, tocoginecólogo y jefe de Perinatología del Instituto de Maternidad, el descenso de nacimientos es un fenómeno demográfico mundial con particularidades propias en nuestro territorio.
“En Tucumán, la natalidad ha bajado y se ha amesetado después de la pandemia, con una ligera inclinación hacia abajo”, detalló el especialista. Si bien el fenómeno es general, Marenchino aclaró que los valores en nuestra provincia aún difieren de las tasas registradas en grandes centros urbanos como Buenos Aires, Córdoba o Rosario.
¿Por qué nacen menos niños?
El profesional sostiene que la reducción no responde a una única causa, sino a una transformación cultural profunda:
- Planificación familiar: El acceso a métodos anticonceptivos permite que la población decida con mayor libertad cuándo y cuántos hijos tener. “La población tiene el recurso de decir: ‘Yo llego hasta acá’”, graficó.
- Cambios culturales: Las nuevas prioridades y proyectos de vida personales han desplazado, en muchos casos, la edad o el deseo de maternidad y paternidad.
- Factor económico: Si bien es un elemento influyente al momento de planificar una familia, el especialista insiste en que debe analizarse como parte de una estructura social más amplia.
Finalmente, Marenchino advirtió sobre el impacto a largo plazo de esta tendencia: el envejecimiento poblacional. Mientras que en países europeos este proceso ya generó una estructura donde predominan los adultos mayores sobre los niños, en Tucumán y el resto del país el cambio es gradual, pero constante.
