La Fiscalía Regional de Monteros ratificó el pedido de sobreseimiento para Santiago B., luego de que el análisis de las imágenes confirmara que, lejos de participar en la agresión, intentó frenar a los atacantes. Hay un nuevo imputado en la causa.
El brutal ataque a Patricio Ledesma, ocurrido en enero pasado a la salida de un boliche en Tafí del Valle, dio un giro inesperado en sede judicial. Tras la revisión exhaustiva de un video grabado por testigos, los investigadores determinaron que uno de los jóvenes imputados originalmente, identificado como Santiago B., no tuvo participación en la golpiza.
Según explicó el abogado defensor Gonzalo Ascárate, las imágenes son contundentes: mientras se desarrollaba el tumulto, el joven acusado intentó apartar a los involucrados y mediar para calmar la situación, dándole la espalda al foco del conflicto. Ante esta prueba, la Fiscalía Regional de Monteros respaldó el pedido de sobreseimiento, el cual se espera sea dictaminado por el juez de garantías en las próximas horas.
Un nuevo curso para la investigación
Tras el pedido de sobreseimiento de Santiago B., la causa se reorientó hacia otros individuos. Se confirmó la imputación formal de un nuevo sospechoso, B.I., bajo la figura de lesiones leves. Según los avances de la investigación, el conflicto habría tenido su génesis dentro del boliche, derivado de un episodio personal con la hermana del ahora imputado.
El caso, que conmocionó a la provincia debido a la viralización de las imágenes de extrema violencia, puso en duda la teoría inicial de una “patota coordinada”. De hecho, el letrado defensor y testimonios de amigos de la propia víctima sostuvieron que no existió una premeditación ni un ataque organizado por 15 o 20 personas, contradiciendo la hipótesis planteada originalmente por la querella. Con los plazos de investigación iniciales vencidos, se espera que el Ministerio Público Fiscal defina próximamente si eleva la causa a juicio o solicita nuevas medidas.
