El Estado Mayor de Irán respondió con dureza al ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump ante la ONU, quien amenazó con «aniquilar» al país si no se alcanza un acuerdo de paz. Teherán aseguró estar «plenamente preparado para dar golpes devastadores», al tiempo que confirmó negociaciones secretas mediadas por Qatar.
La escalada dialéctica y militar entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo pico de tensión luego de que el presidente norteamericano, Donald Trump, advirtiera ante la Asamblea General de la ONU con «aniquilar» a la República Islámica y «llevarlos al infierno» si no se frena el conflicto bélico, que ya lleva casi siete meses.
A través de un comunicado difundido por la televisión estatal, las Fuerzas Armadas de Irán calificaron las declaraciones de Trump como una herramienta de propaganda y advirtieron que están «plenamente preparadas para infligir golpes aún más fuertes, devastadores e impredecibles contra los agresores».
Pese a la dureza de los cruces, se confirmó una reunión secreta de casi tres horas entre el Gobierno estadounidense y una delegación iraní mediada por Qatar. El Ministerio de Exteriores de Irán detalló cuáles son sus exigencias para frenar la guerra: el cese de las agresiones, el levantamiento del bloqueo naval y económico, y la devolución de activos retenidos.
Las ofensivas iraníes en el estrecho de Ormuz y el consecuente encarecimiento de los combustibles golpean la economía global —impulsando incluso iniciativas diplomáticas de potencias como Francia y EE.UU. en la ONU— y aumentan la presión política sobre Trump de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
