Un australiano de 56 años, identificado como Damien John Shaw, asesinó a sus dos hijos de 4 y 6 años y luego se quitó la vida en un bungalow en Kuta, Bali. El horror se desencadenó cuando la madre de los niños escuchó a su hija gritar «¡papá, no!» a través de una llamada telefónica desde Yakarta y alertó a los vecinos.
La turística isla de Bali fue el escenario de una desgarradora tragedia familiar. Damien John Shaw (56), de nacionalidad australiana, estranguló a sus dos pequeños hijos —Archie (6) y Laura (4)— y posteriormente se ahorcó en el interior de la vivienda que compartían en la localidad de Kuta.
Cómo se descubrió el hecho
La esposa del agresor, Tesa Yanuar, se encontraba a 900 kilómetros de distancia en Yakarta. Durante una comunicación telefónica con Shaw, escuchó los gritos desesperados de la niña y la llamada se cortó abruptamente. Ante la angustia, la mujer logró comunicarse con un vecino para que fuera a revisar la casa. Junto a un obrero, forzaron la puerta del bungalow y se encontraron con la escena macabra: el hombre ahorcado y los dos niños sin vida (mientras la televisión, de fondo, emitía dibujos animados). Los registros fílmicos capturaron el momento en que la menor intentaba escapar mientras le suplicaba a su padre diciéndole «te amo, papá», antes de ser arrastrada nuevamente al interior de la habitación.
Crisis familiar y antecedentes
Según trascendió, el matrimonio atravesaba una profunda crisis y la mujer se había marchado de la casa dos semanas antes junto a sus padres. Allegados revelaron que Shaw, quien se encontraba desempleado tras trabajar como marino mercante, arrastraba un historial de dolorosas pérdidas familiares y ya había intentado quitarse la vida un mes antes, un episodio en el que su esposa logró intervenir, aunque la familia no acudió a buscar asistencia psiquiátrica.
