Tras la notificación de 140 cesantías, los trabajadores anunciaron una medida de fuerza para el viernes 24 de abril. La falta de informes técnicos obligatorios compromete la seguridad de los vuelos y podría generar cancelaciones masivas en todo el país.
El ajuste en los organismos nacionales llegó al Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y amenaza con paralizar los cielos argentinos. Tras confirmarse la desvinculación de 140 empleados contratados, el gremio ATE anunció un paro total de actividades en franjas horarias críticas. La medida no solo afecta el pronóstico diario, sino que pone en jaque la operatividad de los aeropuertos, ya que sin los reportes meteorológicos oficiales los aviones no están autorizados a despegar ni aterrizar.
La situación es alarmante tanto para la navegación comercial como para la seguridad civil. El SMN cumple una función estratégica: sus técnicos generan los informes aeronáuticos indispensables por normativa internacional. Con el recorte de personal, que podría extenderse a 240 despidos, el organismo quedaría con una planta mínima de 540 trabajadores, cifra que los especialistas consideran insuficiente para cubrir las estaciones de observación distribuidas en todo el territorio.
Desde el sector gremial advierten que este desmantelamiento derivará en «pronósticos pixelados», es decir, con una pérdida drástica de precisión. Esto afecta la capacidad de emitir alertas tempranas ante tormentas severas o inundaciones, herramientas vitales para la protección de la población. Mientras el Gobierno nacional justifica la medida como un proceso de «modernización y optimización de recursos», los trabajadores denuncian que se está vulnerando un pilar de la defensa nacional y de la ciencia argentina.
El próximo viernes 24 de abril será el día clave. Entre las 5:00 y las 12:00 horas se interrumpirán todas las tareas, lo que impactará de lleno en la programación de vuelos en los principales aeropuertos. De no haber una marcha atrás o una conciliación obligatoria, miles de pasajeros sufrirán las consecuencias de un conflicto que escala y que deja al país sin su principal escudo de prevención climática.
