El legendario actor falleció este lunes tras permanecer internado nueve días debido a un accidente doméstico; se va uno de los últimos grandes exponentes de la época dorada del cine y el teatro argentino.
El mundo del espectáculo argentino atraviesa una jornada de profundo dolor. Luis «Beto» Brandoni, figura central de nuestra cultura y protagonista de hitos inolvidables de la pantalla y las tablas, falleció en la madrugada de este lunes a los 86 años. El actor se encontraba internado en el Sanatorio Güemes desde el pasado 11 de abril, tras sufrir una caída en su domicilio que derivó en un cuadro clínico irreversible.
El deceso fue confirmado por el productor Carlos Rottemberg a través de las redes de Multiteatro, señalando que con su partida se despide «el último primer actor de una generación inolvidable». Brandoni había ingresado al centro de salud con un hematoma subdural producto de un fuerte golpe en la cabeza durante un accidente doméstico. A pesar de haber cumplido 86 años el pasado sábado 18 de abril rodeado de un entorno que mantenía esperanzas de mejoría, su estado se complicó críticamente en las últimas 48 horas al dejar de responder a los tratamientos.
Con más de 60 años de trayectoria, Brandoni construyó una carrera que es, en sí misma, una radiografía de la identidad argentina. Desde su papel como Antonio Musicardi en la eterna Esperando la carroza, pasando por La tregua, Made in Argentina y La Patagonia rebelde, su capacidad interpretativa lo llevó a ser un actor de culto y popular al mismo tiempo. En televisión, ciclos como Mi cuñado y recientemente Nada (donde compartió pantalla con Robert De Niro) lo mantuvieron vigente hasta sus últimos días.
Además de su faceta artística, Brandoni fue un activo dirigente gremial y político, siempre coherente con sus ideales. Hasta el momento del accidente, se encontraba protagonizando la obra ¿Quién es quién? junto a Soledad Silveyra en la calle Corrientes, demostrando una vitalidad que solo los apasionados por el oficio logran sostener.
Sus restos serán velados en el Palacio de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires a partir del mediodía de hoy, en una ceremonia que se espera sea multitudinaria. Con la partida de «Beto», el escenario argentino pierde a un intérprete colosal, pero su legado queda resguardado en cada una de las escenas que hoy forman parte del patrimonio emocional de todos los argentinos.
