Desde AETAT advirtieron que el sistema actual no cubre ni siquiera los costos operativos básicos. «Tengo que tener tarifas o subsidios, no tengo otra opción», sentenció la referente Andrea Courtade tras presentar un nuevo estudio de costos frente a la suba del gasoil y salarios.
La crisis del transporte en San Miguel de Tucumán sumó una nueva presión sobre el bolsillo de los usuarios. La Asociación de Empresarios del Transporte Automotor (AETAT) ingresó formalmente al Concejo Deliberante un pedido de actualización tarifaria, argumentando que la ecuación económica del servicio está rota. Según los empresarios, sin un ajuste inmediato o una inyección mayor de subsidios, la circulación de las unidades se vuelve insostenible.
Andrea Courtade, representante del sector, explicó que el desfasaje responde a los constantes incrementos en los insumos clave, especialmente el gasoil, que duplicó su valor en los últimos meses. «No estamos hablando ya de tener rentabilidad, sino de cubrir lo básico para que el colectivo pueda circular», señaló. La empresaria subrayó que la Ordenanza 400 exige que el sistema sea económicamente viable, algo que, según su visión, no se cumple hace años.
El pedido llega en un momento de máxima tensión, con reuniones frecuentes entre el Municipio y las empresas, y tras el adelanto de subsidios provinciales para garantizar la paz social. Courtade fue tajante al plantear que la sociedad debe definir quién se hará cargo del costo real del transporte: si el usuario a través del boleto o el Estado mediante compensaciones, ya que la estructura actual está agotada.
El estudio de costos ya está en manos de los concejales, quienes deberán analizar el impacto del pedido en las próximas semanas, mientras el servicio continúa operando bajo un esquema de emergencia y negociaciones en cuarto intermedio.
