Bajo la autoría directa de Mauricio Macri, el partido amarillo cuestionó la «soberbia» de la Casa Rosada y pidió volver a una agenda de gestión y obras.
La relación entre Mauricio Macri y Javier Milei atraviesa su momento más crítico. En una decisión personal y hermética, el fundador del PRO ordenó la publicación de un manifiesto que sacudió el tablero político. “Acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal”, sentencia el texto, que fue interpretado como un mensaje directo frente al desgaste que sufre el Gobierno por la investigación judicial contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El documento sorprendió incluso a las filas propias. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, admitió en televisión que se enteró de la existencia del comunicado minutos antes de salir al aire. Según fuentes cercanas al expresidente, la iniciativa fue una respuesta al malestar acumulado tras la reciente cena de la Fundación Libertad, donde Milei criticó la gestión económica de Cambiemos (2015-2019) y evitó saludar a Macri.
Las claves del conflicto
El endurecimiento del PRO no es casual y responde a tres ejes principales:
- Identidad partidaria: Macri busca evitar que el PRO sea «absorbido» por La Libertad Avanza de cara a las próximas elecciones.
- Crítica a las formas: El manifiesto cuestiona la “arrogancia” y “soberbia” de algunos sectores del oficialismo, pidiendo una gestión más enfocada en resultados como rutas y hospitales.
- Interna con Bullrich: El entorno de Macri también disparó contra la ministra de Seguridad, profundizando la brecha entre quienes quieren una fusión total con Milei y quienes prefieren mantener la autonomía «amarilla».
Desde el círculo íntimo del expresidente, representado por Fernando De Andreis, reclamaron que el Gobierno aclare rápidamente las sospechas sobre el patrimonio de Adorni para evitar que el costo político siga escalando. Mientras tanto, en la Casa Rosada el clima es de máxima tensión ante lo que consideran una «traición» en un momento de fragilidad política.
