La Justicia detectó movimientos en billeteras virtuales que el Jefe de Gabinete no habría declarado. Crecen las sospechas por un gasto de USD 800.000.
La situación judicial de Manuel Adorni se complica hora tras hora. En el marco de la causa que investiga un presunto enriquecimiento ilícito vinculado al colapso de la criptomoneda $LIBRA, fuentes judiciales habrían confirmado la existencia de movimientos de activos digitales en billeteras vinculadas al Jefe de Gabinete por montos que oscilan entre los 30.000 y 50.000 dólares.
A esto se suma un dato revelado por el periodismo de investigación: hace dos semanas, vehículos presuntamente oficiales habrían ingresado al country Indio Cuá para retirar del domicilio de Adorni un rack y servidores especializados en minería de criptomonedas. El operativo, que no pasó inadvertido para los vecinos, refuerza la hipótesis de una actividad financiera paralela que no coincidiría con sus ingresos declarados.
Una cifra difícil de explicar
La Justicia busca determinar cómo el funcionario pudo afrontar compromisos y gastos que ya superan los 800.000 dólares desde su llegada al poder. Entre los puntos más críticos de la investigación se encuentran:
- Remodelaciones lujosas: El testimonio de un contratista confirmó que Adorni pagó USD 245.000 por obras en su vivienda.
- Brecha salarial: Sus gastos acumulados contrastan fuertemente con su sueldo oficial, que hasta enero de este año rondaba los $3,5 millones mensuales.
Mientras la DAFI analiza los movimientos financieros del matrimonio, la presión interna crece. A pesar del respaldo público de Javier Milei, el escándalo ha provocado una caída estrepitosa en la imagen del Gobierno, sumando tensión en un Gabinete que ya observa con recelo el protagonismo de Karina Milei ante el repliegue del vocero convertido en ministro coordinador.
