Cerveza, fernet, vino o cócteles suelen ser protagonistas en las reuniones, pero el secreto para evitar que caigan mal está en lo que se consume antes del primer trago. Qué alimentos elegir para ralentizar la absorción del alcohol y proteger al organismo, según la ciencia.
Si vas a beber alcohol, hay un paso fundamental que no conviene saltear: comer antes. El alcohol se absorbe principalmente a través del estómago y el intestino delgado; por eso, hacerlo con el estómago vacío acelera este proceso y dispara con mayor rapidez la concentración alcohólica en la sangre.
De acuerdo con el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA), tener alimentos en el sistema digestivo ayuda a retrasar la absorción y reduce el pico de alcohol en el organismo.
Qué conviene comer antes de beber: Más que buscar un plato milagroso, los especialistas recomiendan hacer una comida completa que combine los siguientes elementos, ya que permanecen más tiempo en el proceso digestivo:
- Proteínas: Pollo, carne, huevo, queso, frijoles o garbanzos.
- Grasas saludables: Palta (aguacate), nueces, semillas o aceite de oliva.
- Carbohidratos y fibra: Tortillas, arroz, papa, avena, pan integral, verduras o leguminosas.
- Hidratación previa: Comenzar tomando agua y alternarla luego con las bebidas alcohólicas ayuda a mantener un buen equilibrio.
Opciones ideales para la previa: Varios platillos habituales de una juntada funcionan a la perfección. Unos tacos con carne y palta, una picada con quesos, tostadas con pollo o porciones de pizza ofrecen la combinación justa de grasas, proteínas y carbohidratos para evitar llegar al brindis con el estómago vacío.
