La abogada Marina Moris, madre de la víctima, presentó un recurso de revocatoria contra las recientes medidas procesales que favorecen al ex titular de Canal 10. Denuncian vínculos familiares en el Poder Judicial y un «silencio cómplice» por parte del Colegio de Abogados de Tucumán.
A 493 días de haber sido hallado culpable por abuso sexual infantil, Rodolfo Tercero Burgos continúa en libertad y ejerciendo la docencia universitaria, situación que ha generado un fuerte reclamo de justicia por parte de la querella. En una reciente entrevista, Marina Moris, madre de la menor afectada, detalló las maniobras judiciales que, según su postura, buscan blindar al letrado mediante tecnicismos que dilatan el proceso y revictimizan a la víctima.
El conflicto legal se centra actualmente en un recurso de revocatoria que busca anular decisiones procesales del pasado 6 de abril. La querella sostiene que existe un «hiperformalismo» defensivo diseñado para asfixiar el derecho sustancial. Según Moris, la imparcialidad de ciertos magistrados está viciada por vínculos de larga data con el imputado. En este sentido, se señaló la influencia de sectores del Poder Judicial que habrían actuado históricamente como un escudo para Burgos, facilitando su carrera y protegiéndolo en los momentos más críticos de la causa.
La denuncia también apunta a la supuesta inacción de instituciones profesionales. Moris cuestionó duramente al Colegio de Abogados de Tucumán por no avanzar en la exclusión de la matrícula del condenado, calificando esta postura como un «silencio administrativo» que favorece la impunidad. Además, la letrada remarcó que el paso del tiempo juega a favor del agresor, profundizando el daño emocional sobre la menor mientras el sistema parece enfocarse en validar nulidades procesales.
Por otro lado, el caso ha puesto bajo la lupa el rol de ciertos medios de comunicación y su cobertura informativa. Se han planteado interrogantes sobre cómo las relaciones personales entre figuras del periodismo y el acusado pudieron haber influido en la difusión del caso. Al respecto, desde algunos sectores de prensa se argumentó que se siguieron protocolos legales por la sensibilidad de la causa al involucrar a una menor, aunque para la querella, esto representó un ocultamiento de información vital para la sociedad.
El recurso presentado exige ahora que la Justicia aplique de manera efectiva la perspectiva de niñez, dejando de lado los vínculos de poder que han permitido que Burgos permanezca fuera de prisión. «Lejos de proteger a una niña, están perfeccionando sentencias de pedofilia», sentenció la abogada, quien asegura que continuará la batalla legal hasta que la condena sea firme y efectiva.
