El sospechoso, que era intensamente buscado por homicidio y amenazas, fue capturado junto a su pareja en un operativo sorpresa en Buenos Aires. La banda que lideraba utilizaba tecnología avanzada para evadir los controles policiales y dominar territorios.
Tras semanas de una minuciosa investigación que incluyó seguimientos encubiertos y tareas de inteligencia, la Policía bonaerense logró detener a Fabián Jesús Bravo, alias “El Gordo Pei”. El delincuente, señalado como una figura central del narcotráfico en el norte del Conurbano, permanecía prófugo de la justicia por delitos graves cometidos con armas de fuego.
El operativo, bautizado como “Pei Gordo”, fue coordinado por la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos. La pesquisa reveló que Bravo lideraba una organización criminal con una estructura jerárquica muy marcada, dedicada al narcomenudeo y al control violento de puntos de venta. Para evitar rastreos, la banda utilizaba plataformas digitales de alta seguridad y roles específicos para el acopio y la distribución de estupefacientes.
Un punto de inflexión en la causa ocurrió a principios de abril con la detención de un familiar directo de Bravo, lo que permitió a los investigadores rastrear el entorno del prófugo. Se detectó que la pareja alquilaba viviendas temporales para despistar a las autoridades, hasta que finalmente fueron localizados en un domicilio del barrio Martín Fierro. Allí, tras un intento de fuga y resistencia, tanto Bravo como su pareja, Joana Giménez, fueron reducidos por las fuerzas especiales.
Con estas capturas, la UFI Nº 7 de San Martín considera desarticulado el núcleo operativo de esta peligrosa organización, aunque no se descartan nuevos allanamientos para identificar a otros eslabones de la cadena de distribución.
