Los relevamientos de Equilibra, Orlando J. Ferreres y Analytica coinciden en una contracción intermensual para el séptimo mes del año, interrumpiendo la racha positiva previa. En paralelo, el Gobierno implementa nuevas medidas financieras orientadas a impulsar la construcción y el crédito.
Tras el alivio que había significado el repunte de la actividad económica en junio, los primeros informes de consultoras privadas marcan una nueva contracción intermensual para julio, evidenciando una dinámica oscilante en forma de «serrucho». El escenario motivó al ministro de Economía, Luis Caputo, a desplegar un paquete de medidas enfocado en flexibilizar créditos en dólares para empresas y fondear herramientas para el acceso a préstamos hipotecarios.
De acuerdo con las estimaciones privadas, el enfriamiento del séptimo mes del año interrumpió la recuperación que mostraban algunos sectores clave:
- Equilibra estimó una caída mensual de 0,5% en el EMAE desestacionalizado y redujo su proyección de crecimiento anual para 2026 al 2%. La consultora remarcó que el impulso sigue concentrado en las actividades primarias (minería, agro y energía), que acumulan un alza de 11,7% en el año, mientras la industria y el comercio operan con números negativos.
- Orlando J. Ferreres registró una contracción mensual de 0,9% en la serie sin estacionalidad, con una leve suba interanual de 0,3%. En el detalle sectorial, la agricultura y la ganadería sufrieron una baja interanual de 4,8% en julio, cortando su secuencia positiva previa.
- Analytica, por su parte, proyectó una caída mensual desestacionalizada del 1,1%, reflejando una trayectoria intermitente en los últimos meses. Informes de otras firmas como EconViews también advirtieron sobre un escenario de señales mixtas, donde sectores como la construcción y el consumo muestran un comportamiento dispar.
La apuesta oficial para reactivar el sector
Frente a este panorama de desaceleración, el equipo económico busca apuntalar la actividad a través de la reactivación de la industria de la construcción —uno de los rubros que venía más rezagados—. Las medidas oficiales combinan el estímulo a la oferta con facilidades de financiamiento en dólares para desarrolladores y el impulso a la demanda mediante la utilización de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para créditos hipotecarios.
