Armas de fuego, radios y esposas fueron recuperadas tras un allanamiento por robo. La justicia investiga el origen de las insignias oficiales.
Un golpe certero de la Unidad Regional Oeste permitió desarticular una peligrosa estructura delictiva que operaba en la ciudad de Lules bajo la fachada de fuerzas de seguridad. El operativo, realizado este viernes por la tarde, dejó al descubierto una banda de ladrones que no solo contaba con armamento pesado, sino con un sofisticado kit de simulación que incluía chalecos balísticos, radios portátiles y credenciales oficiales. La investigación, que comenzó por un robo simple, ahora sumó la causa de «usurpación de títulos y honores».
El procedimiento tuvo lugar en una vivienda de calle Sarmiento al 100. Al ingresar, los efectivos de Infantería y la Motorizada se encontraron con un verdadero arsenal: una escopeta calibre 12, municiones de diversos calibres, sprays lacrimógenos y cuchillos de caza. Sin embargo, lo más inquietante fue el hallazgo de parches con abrojo de la Policía de Tucumán y sellos que hacían referencia a distintas jerarquías policiales, elementos utilizados presuntamente para engañar a las víctimas durante los asaltos.
Además del armamento, la justicia secuestró esposas, bastones policiales y documentación que será sometida a peritajes para determinar su origen. Según fuentes judiciales, el uso de este equipamiento permitía a los delincuentes simular operativos legales para cometer robos con total impunidad. La Unidad Fiscal interviniente ya convalidó los secuestros y ordenó profundizar la investigación para identificar a todos los integrantes de la banda y posibles conexiones internas.
El despliegue en Lules marca un precedente en la lucha contra las bandas que utilizan la identidad policial para delinquir, un fenómeno que genera preocupación en las autoridades por la logística y el acceso a elementos de uso exclusivo de las fuerzas.
