Un informe basado en datos del Banco Central revela profundas disparidades federales y socioeconómicas. Mientras que las provincias del NOA y Cuyo registran atrasos superiores al 20%, los distritos vinculados a la agroindustria y de mayores ingresos muestran mayor cumplimiento.
Un relevamiento federal elaborado con información oficial de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA) expuso el Mapa de la Deudas Impagas en la Argentina. El informe, desarrollado por el Centro de Estudios de la Ciudad (CEC) junto con la Fundación Friedrich Ebert (FES) y actualizado a junio de 2026, refleja una marcada brecha entre las diferentes regiones del país, considerando en situación de mora a aquellos deudores con atrasos superiores a los 90 días.
Los extremos del mapa de morosidad
De acuerdo con los datos oficiales, La Rioja encabeza el listado nacional con el mayor porcentaje de incumplimiento, registrando una tasa de mora del 23,9% sobre el total adeudado. El podio de las jurisdicciones con mayores dificultades financieras lo completan San Luis (22,2%), Santa Cruz (21,9%), Catamarca (21,5%) y San Juan (20,5%).
En la vereda opuesta, La Pampa se posiciona como el distrito con menor nivel de morosidad del país, con apenas un 9%. Detrás se ubican la Ciudad de Buenos Aires (11,7%), Entre Ríos (13,3%), Santa Fe (14,3%) y Córdoba (15%).
Disparidad económica y golpe al poder adquisitivo
Lisandro Mondino, integrante del CEC, explicó que el estudio evidencia una clara fractura entre las regiones urbanas densamente pobladas —como el conurbano bonaerense, Rosario y Córdoba capital, donde la mora supera el 20%— y aquellas zonas vinculadas con la agroindustria o de ingresos más elevados, donde el cumplimiento financiero es notablemente superior. Esta brecha económica refleja el impacto dispar de los sectores productivos durante los últimos años.
El informe también detalla contrastes internos, como ocurre en la Ciudad de Buenos Aires: mientras el 81% de la población adulta posee algún tipo de crédito, la mora general es baja (11,7%), aunque trepa hasta el 20% en barrios del sur porteño (como Villa Soldati) en contraste con el 8% o 10% registrado en zonas del norte como Coghlan y Colegiales.
De cara al corto plazo, los especialistas advierten un escenario complejo debido a la pérdida de poder adquisitivo: el incremento de servicios básicos, tarifas, transporte y combustibles por encima de la inflación corriente obliga a los hogares a reasignar recursos, priorizando gastos esenciales frente al cumplimiento de las cuotas bancarias.
