Tras un paro nacional de 72 horas, los profesionales de cabecera aseguran que la nueva modalidad de pago vuelve «insostenible» la atención. Advierten que por cada afiliado perciben apenas $2.100, lo que podría derivar en renuncias masivas y falta de recetas para los jubilados.
La atención primaria para los jubilados tucumanos atraviesa su momento más crítico en décadas. Luego de cumplirse una huelga nacional sin precedentes, la Asociación de Médicos de Cabecera del PAMI denunció que una reciente resolución oficial eliminó ítems clave de facturación, provocando una caída estrepitosa en sus ingresos. Según los profesionales locales, el desfinanciamiento pone en jaque la estructura de los consultorios y amenaza con dejar a miles de afiliados sin acceso a estudios, análisis y medicación básica.
Jorge Bucheri, titular de la entidad que nuclea a los médicos en la provincia, calificó la situación como «inédita y gravísima». En diálogo con FM La Tucumana 95.9, el profesional explicó que la medida adoptada el pasado 9 de abril por el Gobierno Nacional integró el cobro de consultas y controles a una suma fija. Esto se traduce en que un médico perciba hoy solo 2.100 pesos por paciente, monto que debe cubrir desde el alquiler del consultorio y servicios de secretaría hasta los traslados al interior de la provincia.
«Nunca en la historia del organismo habíamos sufrido un recorte directo sobre los honorarios; ni siquiera en la crisis del 2001», sentenció Bucheri. En Tucumán, son cerca de 300 los profesionales afectados que hoy evalúan abandonar la obra social ante la imposibilidad de costear sus gastos operativos. Este escenario genera un efecto dominó que impacta directamente en la salud pública: el vaciamiento de médicos de cabecera empuja a los especialistas hacia el sector privado y deja desprotegidos a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Aunque la huelga inicial ya concluyó, el malestar persiste y el acatamiento fue total en los centros de atención. A la espera de una convocatoria al diálogo por parte de las autoridades nacionales, los médicos no descartan profundizar las medidas de fuerza. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los jubilados tucumanos, quienes ya reportan serias dificultades para tramitar derivaciones y recetas de uso crónico.
