Agustín Flah dejó su puesto como coordinador nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos para reabrir su estudio jurídico privado. Su salida genera impacto en los equipos técnicos y deja al descubierto cortocircuitos con la Cancillería.
En un movimiento que sacude a un área clave del Poder Ejecutivo, Agustín Flah presentó este miércoles su renuncia formal ante el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, tras desempeñarse durante apenas cuatro meses como el coordinador nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos, la Financiación del Terrorismo y la Financiación de Armas de Destrucción Masiva.
Desde la cartera de Justicia confirmaron que la salida responde a motivos estrictamente económicos y a la incompatibilidad que establecen las normativas de la función pública para ejercer paralelamente en el ámbito privado. “Renunció para reabrir su estudio porque no le alcanzaba el sueldo”, confió una calificada fuente oficial. No obstante, el especialista continuará ligado a la gestión como asesor bajo la órbita de Mahiques.
Cortocircuitos en París y tensiones con la diplomacia
La renuncia se produce tras un paso marcado por la alta exposición internacional y algunos roces internos. Flah había encabezado a mediados de año la delegación argentina en la reunión plenaria del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) celebrada en París, donde se debatió sobre amenazas financieras globales y delitos transnacionales.
Sin embargo, aquella participación dejó secuelas políticas: desde el oficialismo admitieron que existieron discrepancias con el Palacio San Martín, luego de que el funcionario sostuviera posturas técnicas en la asamblea que no contaban con el aval ni la coordinación previa de la Cancillería.
