El gobierno británico lanzó una consulta pública para definir restricciones severas. Se evalúan desde toques de queda nocturnos hasta la eliminación del «scroll» infinito y los algoritmos adictivos.
El Reino Unido ha dado un paso firme en la regulación del mundo digital. El gobierno de Keir Starmer inició una consulta pública, que cerrará a finales de este mayo, para determinar si se debe prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, siguiendo el polémico camino trazado por Australia. La medida surge tras la presión de diversos sectores políticos y el impacto de casos trágicos, como el de Molly Russell, cuya muerte fue vinculada al contenido dañino que le ofrecían los algoritmos.
Las 6 medidas bajo la lupa
El documento oficial no solo habla de prohibición total, sino de un rediseño de cómo los chicos interactúan con el celular. Estos son los puntos clave:
- Prohibición total: Impedir el uso de plataformas a menores de 16.
- Funciones limitadas: Restringir transmisiones en vivo, ubicación compartida y mensajes que desaparecen.
- Guerra a la adicción: Eliminar el «scroll» (desplazamiento) infinito, la reproducción automática y los contadores de «likes».
- Cercos algorítmicos: Prohibir que los algoritmos personalicen contenido para niños.
- Toque de queda digital: Bloquear el acceso a aplicaciones durante la noche y establecer pausas obligatorias.
- Regulación de IA: Limitar el uso de chatbots para evitar la dependencia emocional en menores.
Un debate que divide aguas
A pesar del apoyo político de conservadores y parte del laborismo, algunas organizaciones, como la Fundación Molly Rose, se oponen a la prohibición absoluta. Argumentan que el foco debe estar en obligar a las empresas (como TikTok e Instagram) a que sus plataformas sean seguras, en lugar de simplemente «echar» a los jóvenes de la red, lo que podría llevarlos a espacios digitales menos supervisados.
