Dos de los principales sectores que aspiraban a competir solicitaron a la Junta Electoral una extensión de 24 horas para completar las nóminas. El objetivo es negociar una lista única que cierre la etapa de intervención partidaria de cara al 20 de septiembre.
La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) de Tucumán ingresó en su recta final y decisiva. Sobre el filo del vencimiento de los plazos para la presentación definitiva de candidatos, dos de los tres espacios que se aprestaban a competir resolvieron frenar la marcha y solicitar una prórroga de 24 horas a la Junta Electoral partidaria para intentar consensuar una lista de unidad.
La jugada abre una negociación contrarreloj entre los referentes Agustín Romano Norri (lista Roja y Blanca), José María Canelada y Adolfo Díaz Chavero, quienes hasta el momento venían estructurando sus armados por separado para la elección prevista formalmente para el 20 de septiembre, comicio con el cual el centenario partido busca salir de una prolongada intervención de más de un año.
Tensiones, aportes en la mira y negociaciones
El intento de confluencia se da en un clima ya caldeado al interior del radicalismo tucumano. En los últimos días, la Junta Electoral recibió un informe contable sobre el estado de los aportes de dirigentes y candidatos que dejó en la cuerda floja a varias figuras de peso —incluyendo deudas reportadas de dirigentes como José Cano y Silvia Elías de Pérez, además de ediles locales—, un factor que sumó rispideces al proceso de oficialización de listas.
Pese a este panorama de fragmentación, Romano Norri había manifestado en la previa su voluntad de agotar las instancias de diálogo para evitar una compulsa directa que debilite a la estructura provincial. Las próximas horas serán determinantes para definir si los sectores logran un reparto de cargos que satisfaga a todas las terminales internas o si, por el contrario, se ratifica la competencia en las urnas para renovar la conducción partidaria.
