Una auditoría masiva a nivel nacional destapó cobros indebidos, fraude con órdenes médicas y clínicas inseguras. En la capital tucumana, un policonsultorio atendía jubilados sin habilitación municipal, con médicos sin matrícula y dando turnos «cada un minuto».
Un verdadero terremoto institucional sacude al sistema de cobertura médica de los jubilados. El PAMI resolvió dar de baja a más de 1.500 prestadores médicos en todo el país tras detectar severas irregularidades, facturaciones falsas y condiciones edilicias deplorables. La drástica medida, coordinada de forma conjunta por el director ejecutivo del instituto, Esteban Leguízamo, y el Ministerio de Salud de la Nación, incluyó la presentación de dos nuevas denuncias penales por corrupción. Una de las investigaciones principales hace foco directo en San Miguel de Tucumán.
Las auditorías permanentes arrojaron un mapa de descontrol administrativo y financiero estructurado sobre tres categorías de faltas: el cobro ilegal de plus, la facturación de prácticas médicas inexistentes y el funcionamiento de establecimientos que no reunían las condiciones mínimas de higiene y bioseguridad. «Los afiliados tienen que recibir prestaciones seguras, atención de calidad y un sistema ordenado donde los recursos estén puestos al servicio de su salud», señalaron de forma tajante desde el organismo.
El escandaloso caso tucumano: turnos «cada un minuto»
Dentro de este proceso de fiscalización, el caso de Sanarte S.R.L. —un policonsultorio de múltiples especialidades y prácticas ambulatorias ubicado en la capital tucumana— encendió todas las alarmas por violar la Ley de Derechos del Paciente. La inspección integral de los auditores del PAMI detectó:
- Irregularidades legales: El centro médico funcionaba con la habilitación municipal vencida y poseía los legajos de su personal incompletos, registrándose médicos que atendían a los abuelos sin la correspondiente matrícula ni inscripción profesional.
- Maltrato y demoras: Se constataron esperas de hasta 21 días para conseguir un turno en áreas sensibles como cardiología, gastroenterología y traumatología.
- Falsificación documental: Uno de los hallazgos más escandalosos fue su modalidad de atención, donde el sistema asignaba turnos automáticos «cada un minuto» bajo la modalidad de orden de llegada. A esto se sumó una enorme cantidad de estudios facturados al Estado sin respaldo documental ni firmas ni sellos en las historias clínicas.
El fraude de los «médicos imposibles» en el norte
La segunda denuncia penal por estafa recayó sobre un médico prestador de la UGL de Chaco, a quien se le rescindió el contrato tras detectarse anomalías severas en sus rendiciones fiscales. Estas maniobras forman parte de un patrón de fraude masivo que el PAMI viene denunciando ante la Justicia Federal desde finales del año pasado, vinculadas a la adulteración de Órdenes Médicas Electrónicas (OME) y el robo de datos de los afiliados.
Los números que manejan los investigadores exponen situaciones físicamente imposibles. En auditorías recientes del sector de cardiología, se detectó que un prestador con solo dos quirófanos declaró haber realizado 283 prácticas complejas en 95 pacientes en apenas cinco horas. Otro profesional cargó al sistema 689 órdenes médicas en un solo día, lo que para haberse ejecutado de forma real hubiese requerido una jornada laboral continua de entre 81 y 108 horas.
Nuevo control digital y garantía de atención
Para frenar el desvío de fondos públicos, el PAMI implementó un sistema de alertas automáticas ante excedentes de facturación y dispuso el uso obligatorio del turnero digital centralizado. Asimismo, para garantizar la transparencia del control interno, el Gobierno nacional designó recientemente a la doctora María Florencia Zicavo como la nueva Síndico General del organismo.
Desde la obra social de los jubilados aclararon que «auditar no significa perseguir» y llevaron tranquilidad a los usuarios locales: las bajas de estos prestadores irregulares no interrumpirán los tratamientos de los afiliados tucumanos, ya que los turnos y servicios caídos están siendo derivados de forma inmediata hacia la red de hospitales públicos y clínicas periféricas que se encuentran debidamente autorizadas en la provincia.
