El fiscal de Estado adjunto respondió al intendente radical luego de que este cuestionara la unidad del peronismo. Lo acusó de administrar una ciudad desigual y sin orden urbano, mientras intensifica sus propias aspiraciones de cara a 2027.
El clima político con vistas a las elecciones municipales de 2027 comenzó a calentar motores en Yerba Buena. El fiscal de Estado adjunto y referente del oficialismo provincial, Raúl Ferrazano, salió al cruce del actual intendente radical, Pablo Macchiarola, luego de que este último pusiera en duda la cohesión del peronismo local y calificara su unidad de estar “pegada con alambre” o “con chicle”.
Macchiarola había defendido su gestión al frente de la “Ciudad Jardín” y señalado que advierte al menos tres posibles postulantes dentro del espacio opositor que buscarán disputarle el municipio. La respuesta de Ferrazano no tardó en llegar a través de sus redes sociales, donde buscó correr el eje de la discusión electoral hacia los problemas estructurales del distrito.
Cruce de acusaciones y modelo de gestión
«Sr. Intendente Macchiarola: a sus dichos le respondo: lo único que está pegado con alambre o chicle es tu gestión y planificación en la ciudad o, mejor dicho, la falta de ambas, que convirtió a Yerba Buena en una de las ciudades más desiguales y desordenadas de Tucumán», lanzó el funcionario provincial en su cuenta de X.
Ferrazano reprochó al jefe comunal que, en lugar de centrar su atención en los aspirantes del peronismo, debería ocuparse de los déficits de infraestructura que padece el municipio. «Mientras está preocupado por el domicilio de su adversario, hay una ciudad que creció sin planificación, con enormes diferencias entre barrios y con problemas de tránsito, servicios e infraestructura que siguen esperando respuestas», enfatizó.
Finalmente, el dirigente peronista —quien ya blanqueó su intención de competir por la intendencia— ratificó la fortaleza de su espacio de cara a los próximos comicios: «De la unidad del peronismo nos ocupamos nosotros. Y cuando el peronismo se une es una fuerza arrolladora». Con este cruce, ambos referentes dejan en evidencia el tono que marcará la disputa por la conducción de Yerba Buena.
