El gobernador bonaerense hizo una escala en el litoral en su armado federal rumbo a 2027. Firmó convenios de cooperación con el mandatario correntino, Juan Pablo Valdés, y se reunió con intendentes y sindicatos. Advirtió sobre el impacto del ajuste de la Casa Rosada en las economías provinciales.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, sumó una nueva escala a su gira de proyección nacional con una visita de alto voltaje político a Corrientes. En la capital litoraleña, el mandatario bonaerense fue recibido en la Casa de Gobierno por su par correntino, Juan Pablo Valdés. El encuentro se dio en un contexto de creciente articulación entre mandatarios de distintas fuerzas partidarias, impulsado por el reclamo colectivo de las provincias ante el recorte de fondos coparticipables, el freno a la obra pública y la licuación de recursos ejecutados por el Poder Ejecutivo nacional.
Más allá de la agenda puramente institucional, que incluyó la firma de convenios para el desarrollo agropecuario y turístico, la política partidaria y el mediano plazo electoral dominaron las conversaciones. Kicillof, quien ya concretó visitas similares a distritos como Córdoba y Tierra del Fuego, dejó en claro sus intenciones de liderar un armado nacional alternativo al de la Casa Rosada: “Tenemos que tener una construcción que nos permita presentar una alternativa; estamos en eso”, disparó desde la localidad de Empedrado.
Cooperación institucional cruzada por el federalismo
En el Salón Dorado de la gobernación correntina, ambos líderes estamparon sus firmas en acuerdos de mutua colaboración productiva. La articulación técnica permitirá, entre otros puntos, incorporar de forma directa a productores arroceros de Corrientes en el programa «Mercados Bonaerenses», además de intercambiar tecnologías de mejoramiento genético bovino y ovino.
A pesar de las distancias ideológicas —Valdés mantiene un diálogo fluido con el oficialismo nacional y pertenece al radicalismo—, las declaraciones conjuntas apuntaron a blindar los intereses de las administraciones provinciales:
- Eje federal: «Los gobernadores tenemos que dialogar y trabajar más en conjunto para fortalecer el federalismo», remarcó el correntino Valdés.
- Solidaridad interprovincial: Por su parte, Kicillof ponderó la necesidad de ayuda mutua más allá de las pertenencias partidarias: «Las provincias formamos parte del mismo país y compartimos dificultades, pero también capacidades».
Contacto con las bases y preocupación económica
Fuera de los despachos oficiales, el jefe de Estado bonaerense desplegó una agenda política clásica que contempló reuniones con intendentes locales, organizaciones sindicales y referentes partidarios regionales. Tras las mesas de debate, Kicillof utilizó sus canales digitales para trazar un balance de la situación en el interior:
Denominador común: «Hay una preocupación compartida por las consecuencias del modelo económico nacional», sostuvo el gobernador en la red social X. Subrayó que el parate de la actividad no es un problema exclusivo del territorio bonaerense y ratificó su compromiso de seguir coordinando acciones con diversos sectores para proponer un esquema que vuelva a poner al trabajo, la industria y la producción como los motores centrales del crecimiento del país.
