Tras una jornada ininterrumpida de homenaje, el Microestadio Gatica despidió a casi un millón de fanáticos. La Justicia confirmó que el músico falleció a causa de un ACV repentino.
El último adiós a Carlos Alberto “Indio” Solari concluyó este lunes a las 4:30 de la madrugada, cuando las autoridades cerraron definitivamente el Microestadio Gatica en Villa Domínico. Durante más de 24 horas, una impresionante marea humana se movilizó para despedir al ícono más grande del rock nacional, protagonizando una de las manifestaciones de devoción popular más impactantes de la historia reciente.
Detalles de una despedida récord
La masividad del evento obligó a las autoridades a adelantar la apertura de puertas el domingo a las 10 de la mañana. La fila de seguidores, que en su punto máximo alcanzó los 8 kilómetros de extensión, fue una constante bajo la lluvia y el frío, consolidando la última «misa» ricotera, esta vez marcada por el luto y el respeto.
Aunque inicialmente la familia del músico había comunicado que las puertas permanecerían abiertas «hasta que haga falta», la merma en el flujo de asistentes durante la madrugada permitió concluir con la ceremonia. A las 6 de la mañana, se confirmó que las instalaciones de la avenida Mitre al 5.000 no volverán a abrirse para visitas, poniendo punto final al homenaje.
Revelaciones sobre su fallecimiento
En el marco de este cierre, se conocieron los detalles médicos sobre la partida del artista. Tras el hallazgo de su cuerpo el viernes a las 9 de la mañana en su residencia de Parque Leloir, los resultados de la autopsia determinaron que la causa del deceso fue un repentino accidente cerebrovascular (ACV).
La despedida, si bien fue pacífica en su mayoría, no estuvo exenta de tensiones; el operativo de seguridad y el manejo de las multitudes fueron objeto de cuestionamientos y debates públicos sobre la gestión de eventos de esta magnitud, aunque la devoción de los fanáticos prevaleció sobre cualquier diferencia organizativa.
