Pese al acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el CIN, el gremio docente de la UNT desestimó la oferta salarial. Aseguran que la negociación es una «operación política» para frenar la Ley de Financiamiento Universitario.
El conflicto en el sistema universitario argentino sumó un nuevo capítulo de tensión. Aunque el Gobierno nacional y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) anunciaron un entendimiento para recomponer salarios y reforzar partidas presupuestarias, la Conadu Histórica —federación a la que pertenece Adiunt— decidió rechazar la propuesta y confirmar medidas de fuerza.
Los puntos del rechazo
La oferta oficial contemplaba una recomposición salarial acumulada del 24,33%, distribuida entre julio y octubre, junto con fondos adicionales para hospitales universitarios y un aumento en las Becas Manuel Belgrano. Sin embargo, para la docencia nucleada en Adiunt, este ofrecimiento es insuficiente y esconde un trasfondo estratégico.
Anahí Rodríguez, secretaria general de Adiunt, fue contundente al analizar el impacto político del acuerdo:
- Debilitamiento judicial: «Este supuesto acuerdo es una operación política que busca tirar abajo la Ley de Financiamiento Universitario. Con la firma de todas las partes, el Gobierno irá a la Justicia a pedir la nulidad de la causa», advirtió.
- Brecha salarial: Mientras el Gobierno propone un 24,33%, el gremio sostiene que la Ley de Financiamiento permitiría una recomposición cercana al 55% para el período diciembre 2023 – octubre 2025.
- Críticas a las becas: Rodríguez cuestionó que el aumento se limite a las Becas Manuel Belgrano, señalando que las Becas Progresar —de mayor alcance masivo— permanecen congeladas en $ 35.000.
Plan de lucha y malestar docente
Como consecuencia del rechazo, el Congreso de la federación ratificó un paro de actividades para la semana del 16 al 20 de junio. La conducción sindical advierte que, más allá de la firma de otros sectores gremiales, existe un fuerte descontento en las bases: «En distintas universidades del país se multiplican asambleas que votaron masivamente rechazar la oferta. Esto va a generar el avance de la lucha pese a las propias dirigencias sindicales», afirmó Rodríguez.
Mientras el Gobierno intenta cerrar el conflicto salarial y judicializar el futuro del financiamiento universitario, la postura de Adiunt anticipa una semana de parálisis en la Universidad Nacional de Tucumán, manteniendo el conflicto abierto en un escenario de fuerte confrontación entre las casas de altos estudios y la Casa Rosada.
