Tras semanas de desgaste por denuncias sobre su patrimonio y la polémica por el viaje oficial, el Jefe de Gabinete quedó aislado. En el Congreso, sectores dialoguistas y el peronismo avanzan con una estrategia de arrinconamiento que incluye una posible moción de censura.
La situación del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa su momento más crítico. A catorce semanas de la polémica originada por la presencia de su esposa en una comitiva oficial en Estados Unidos y las posteriores dudas sobre su declaración jurada, el funcionario ha perdido el respaldo parlamentario que le permitía blindarse. Hoy, tanto en el Senado como en Diputados, el clima de «hartazgo» es evidente incluso entre los bloques aliados.
El cerco parlamentario
El Senado se prepara para una semana decisiva. Este miércoles, los jefes de bloque se reunirán para definir si se habilita una sesión el jueves, donde la oposición buscaría aprobar una moción de censura contra el funcionario. Aunque requiere dos tercios de los votos, el oficialismo observa con preocupación cómo la grieta parece quebrarse: «Nadie cree en una versión insostenible», sentenció un senador dialoguista.
En la Cámara de Diputados, el escenario es similar: ya se prepara un pedido de sesión especial para el 23 de junio. Mientras tanto, el PRO y la UCR han enviado señales claras de que el Gobierno debe tomar una determinación propia antes de que el desgaste termine paralizando la gestión legislativa.
Un Gobierno en dos velocidades
Mientras la crisis política acorrala a Adorni, el Presidente Javier Milei intenta desplazar el foco hacia los indicadores económicos. La baja del riesgo país (que descendió a 425 puntos, niveles no vistos en ocho años) y las expectativas de una inflación nuevamente por debajo del 2% son las cartas que el Ejecutivo juega para recuperar la iniciativa.
En este marco, el Presidente mantiene una agenda con fuerte impronta internacional. Tras el acto por el Día de la Bandera en Rosario el próximo 20 de junio, Milei viajará a España, Paraguay y Estados Unidos, buscando consolidar su perfil global mientras en el país los problemas de gestión local consumen la atención de la Casa Rosada.
La mirada puesta en 2027
Lejos de la convulsión porteña, el calendario electoral ya comienza a moverse. En Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo confirmó que la provincia desdoblará sus comicios, fijando la fecha para el segundo fin de semana de mayo de 2027. Este anuncio no solo marca el inicio de la campaña provincial, sino que posiciona a Tucumán como el termómetro electoral del país, al ser la primera provincia en ir a las urnas en el último año de gestión mileísta.
