El chofer de la línea 106 perdió el conocimiento mientras circulaba con pasajeros a bordo, lo que derivó en un múltiple impacto contra un auto y otro transporte público. A pesar de los esfuerzos de reanimación de los testigos, el trabajador llegó sin vida al hospital.
Una jornada trágica se vivió este jueves en la capital tucumana tras el deceso de un conductor de la línea 106. El hecho ocurrió en la intersección de calle Santiago del Estero, entre Suipacha y avenida Mitre, en un horario de alta circulación. El trabajador sufrió un problema de salud repentino que le impidió mantener el control del vehículo, provocando un siniestro vial que involucró a otros dos rodados.
Según el relato de quienes viajaban en la unidad y de ocasionales testigos, el conductor se desvaneció de manera brusca sobre el volante. Sin dirección, el colectivo impactó primero contra un automóvil particular y luego contra otro ómnibus de pasajeros que se encontraba en el sector. En medio del clima de desesperación y gritos, varios transeúntes subieron al vehículo para intentar salvarle la vida mediante maniobras de RCP mientras llegaba la ambulancia.
El personal médico arribó al lugar minutos después y procedió al traslado inmediato del paciente hacia el hospital Centro de Salud Zenón Santillán. Lamentablemente, las autoridades sanitarias confirmaron que el hombre perdió la vida antes de ingresar al nosocomio. En el sitio del accidente, efectivos policiales y peritos de Criminalística recolectaron evidencias para descartar fallas mecánicas y ratificar la hipótesis de la muerte natural por causas cardiovasculares.
El fallecimiento del chofer causó una profunda tristeza entre sus colegas, quienes se acercaron a la zona del choque para acompañar a la familia. El lamentable suceso vuelve a poner bajo la lupa la importancia de los exámenes médicos periódicos y la presión que enfrentan diariamente los choferes en el congestionado tránsito de San Miguel de Tucumán.
