El Ministerio de Seguridad de la Nación puso precio a la captura de Eduardo Rodolfo Muñoz, jefe de una violenta organización criminal en Rosario. Está señalado como el máximo responsable de la estructura que emboscó al efectivo federal el pasado 11 de junio.
El caso del asesinato del oficial de la Policía Federal Argentina, el tucumano Arnaldo Manfredi, ha movilizado a las fuerzas de seguridad nacionales hacia la zona oeste de Rosario. Ante la fuga de Eduardo Rodolfo Muñoz, identificado como el líder de la banda que opera en Villa Banana, el Gobierno Nacional oficializó una recompensa de $20 millones para quien aporte información certera que permita su detención.
La emboscada en Villa Banana
El crimen de Manfredi ocurrió el 11 de junio durante un operativo del «Plan Bandera». El agente, junto a dos compañeros que vestían de civil, realizaban tareas de inteligencia cuando fueron detectados por integrantes del clan Muñoz. Tras una serie de señales de alerta entre los delincuentes, los efectivos fueron emboscados en la calle Gutenberg. El enfrentamiento resultó fatal para el tucumano, mientras que otro oficial sufrió heridas de gravedad. En el mismo episodio, Luis Muñoz —hermano del prófugo— resultó herido y fue posteriormente imputado como autor material del homicidio.
Un clan con historial criminal
La estructura que comanda Eduardo Muñoz no es nueva para la Justicia. Según los investigadores de la Unidad Fiscal Rosario, esta organización es una reestructuración de la banda del histórico narco Dalmacio «Sapo» Saravia.
- Antecedentes: Eduardo Muñoz ya cuenta con una condena previa de ocho años de prisión, dictada en 2023.
- Estructura familiar: El clan mantiene un férreo control territorial en Villa Banana, donde, según testimonios de vecinos, «no ocurre nada sin la autorización» de esta familia. Marianela Muñoz, hermana del prófugo y pareja del «Sapo» Saravia, también cuenta con condenas previas por manejar redes de venta de drogas.
Búsqueda nacional
El pedido de captura contra Muñoz fue formalizado bajo la Resolución 543/2026. Si bien la Justicia busca aclarar su grado de participación directa en el ataque al personal federal, la recompensa está destinada fundamentalmente a desarticular su rol como jefe de la banda que domina el narcomenudeo en el sector.
El caso ha causado una profunda conmoción en Tucumán, provincia de origen del oficial caído, cuya familia y colegas aguardan avances significativos en una causa que hoy tiene a uno de los delincuentes más peligrosos de Rosario en el centro de la mira estatal.
