El fallecimiento de Sebastián Dearmas, hallado bajo un vehículo en su taller, dejó de ser investigado como un accidente laboral. Las pericias confirmaron que no hubo fallas técnicas en el equipamiento y la Justicia imputó a una mujer que reclamaba insistentemente por una factura.
Lo que inicialmente parecía un trágico accidente laboral en un taller mecánico de Resistencia, Chaco, se transformó en una causa por un presunto hecho delictivo. La muerte de Sebastián Dearmas (43), cuyo cuerpo fue hallado sin vida el pasado miércoles debajo de un auto, dio un giro de 180 grados tras los resultados de la autopsia y el análisis de pruebas clave.
El informe que cambió la carátula
El informe preliminar de la autopsia determinó que Dearmas murió por asfixia debido a una compresión torácica —es decir, fue aplastado por el rodado—. Sin embargo, el dato que encendió las alarmas de la Fiscalía de Investigación Penal N° 6 fue el estado del equipamiento utilizado para la reparación.
Las pericias técnicas realizadas sobre el vehículo y, fundamentalmente, sobre el gato hidráulico, descartaron cualquier tipo de falla mecánica. Esta conclusión fue el punto de inflexión para que la Justicia dejara de lado la hipótesis del accidente laboral y comenzara a investigar una posible intervención de terceros.
La sospechosa: un reclamo que terminó en tragedia
La principal apuntada por la Justicia es una mujer de 46 años, clienta habitual del taller. Según la investigación, la mujer concurrió al local en reiteradas oportunidades durante los últimos días, exigiendo con insistencia la emisión de una factura por un trabajo previo.
La fiscalía confirmó que el relato de la mujer ante la policía presentó serias contradicciones cuando fue confrontada con las filmaciones de las cámaras de seguridad del local. Los registros muestran cómo la sospechosa ingresó al taller en diversas ocasiones y, de manera reveladora, estuvo presente en el lugar al momento exacto en que ocurrió el hecho.
La situación judicial
La mujer permanece detenida e imputada por el caso. Entre las medidas ordenadas por la Justicia se destacan:
- Peritaje de su celular: El dispositivo fue secuestrado y será analizado para intentar encontrar mensajes o rastros digitales que vinculen a la imputada con el hecho.
- Reconstrucción: Los investigadores continúan analizando los registros fílmicos de las inmediaciones del local de la calle Echeverría al 1.400, donde se produjo el deceso.
- Declaración: Se espera que la mujer preste declaración indagatoria el próximo lunes, asesorada por su abogado defensor.
La causa, que comenzó bajo la carátula de «muerte dudosa», ahora se encamina bajo la hipótesis de un hecho delictivo con un grado de responsabilidad directa por parte de la detenida. Mientras tanto, la comunidad de Resistencia sigue conmocionada por un caso donde un reclamo administrativo terminó en un desenlace fatal.
