La Municipalidad de San Miguel de Tucumán ya promulgó la ordenanza que eleva la tarifa de $1.250 a $1.700. La entrada en vigencia depende ahora de la actualización del sistema SUBE a nivel nacional, prevista para los próximos días.
El transporte urbano de pasajeros en la capital tucumana está a las puertas de un nuevo aumento. Tras la aprobación del Concejo Deliberante y la reciente promulgación de la Ordenanza N° 5.531 en el Boletín Oficial, el valor del boleto general pasará a costar $1.700. Según estimaciones oficiales, el sistema de cobro automático comenzará a aplicar la subida entre este martes y el miércoles, una vez que la Nación finalice la carga de los nuevos parámetros en las máquinas validadoras.
El proceso técnico
El incremento del 36% requiere una sincronización a nivel nacional con el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). Desde el municipio explicaron que el pedido formal ya fue elevado a las autoridades correspondientes y que la demora de unos días responde exclusivamente a los plazos administrativos y técnicos necesarios para asegurar que el sistema procese correctamente el cambio tarifario en todas las unidades.
Atributo Social: el alivio para un sector de los usuarios
Un punto central en esta transición es la continuidad del Atributo Social SUBE. El beneficio, que otorga un descuento del 55% sobre la tarifa general, se mantendrá vigente sin necesidad de realizar trámites adicionales.
Para quienes cuentan con este descuento, el impacto del aumento se traduce de la siguiente manera:
- Valor del boleto general: $1.700
- Descuento por Atributo Social: -$935
- Costo final con descuento: $765
Desde la Municipalidad aclararon que el sistema ajustará automáticamente la tarifa bonificada en el momento en que se valide el nuevo valor general. Este procedimiento es clave para garantizar que los sectores más vulnerables mantengan el beneficio de manera ininterrumpida apenas los colectivos comiencen a cobrar la nueva tarifa.
La medida, aprobada tras una reñida votación en el cuerpo deliberativo, busca recomponer el esquema de costos del servicio en un contexto de alta inflación, aunque promete generar nuevas tensiones en el presupuesto mensual de los usuarios tucumanos.
