Con la mira puesta en el debut ante Independiente Rivadavia, el «Emperador» comenzó a delinear el once titular en el Monumental. Tras la carga física, el plantel sumó minutos de fútbol formal y ya planifica una serie de amistosos para llegar a punto al Torneo Clausura.
En el complejo de entrenamiento del Decano, el aire de competencia ya se siente. Atlético Tucumán cerró la fase más exigente de su pretemporada y, bajo las órdenes de Julio César Falcioni, el equipo inició este jueves la transición hacia el trabajo táctico con pelota.
El primer «11» del Emperador
En una práctica de fútbol formal ante un combinado de juveniles de cuarta y quinta división, Falcioni probó una estructura inicial que apunta a consolidar un bloque dinámico para el debut del 26 de julio. El once que saltó al campo fue:
- Luis Ingolotti en el arco.
- Línea de cuatro con Leandro Di Plácido, Clever Ferreira, Luciano Vallejo e Ignacio Galván.
- Zona de volantes con Renzo Tesuri, Leonel Vega, Lautaro Godoy y Ramiro Ruiz Rodríguez.
- Dúo de ataque compuesto por Nicolás Laméndola y Manuel Brondo.
Cuidados y juveniles en ascenso
No todo fue fútbol a la par. Leandro Díaz, Franco Nicola y Maximiliano Villa trabajaron de forma diferenciada. Desde el cuerpo técnico aclararon que se trata de una medida preventiva para reducir cargas, priorizando la salud física del plantel en esta etapa crucial de la pretemporada.
Asimismo, la apuesta por las inferiores sigue firme. Los juveniles Rodrigo Granillo (delantero) y Tomás Jung (defensor central) continúan integrándose a la dinámica de Primera, sumando experiencia con el grupo profesional de cara a la exigente temporada que se avecina.
Agenda cargada: amistosos en el horizonte
Para ganar el rodaje necesario antes del choque frente a Independiente Rivadavia, Atlético gestiona dos pruebas clave para los próximos días:
- Sábado: Enfrentamiento ante la Reserva en el estadio Monumental.
- Miércoles: Duelo ante Tucumán Central.
Ambos encuentros se disputarán a puertas cerradas, permitiendo que Falcioni ajuste los automatismos tácticos lejos de las miradas externas. El objetivo es claro: transformar la intensidad física de los últimos días en un funcionamiento colectivo que permita al Decano pelear en los puestos de vanguardia del Torneo Clausura.
