El seleccionador egipcio, Hossam Hassan, cuestionó duramente la actuación arbitral y la intervención del VAR en la agónica derrota por 3-2. «El campeón del mundo recibió apoyo en todos los niveles», disparó el técnico tras el partido.
La histórica remontada de Argentina ante Egipto, que le valió a la «Albiceleste» el pase a los cuartos de final, dejó un reguero de indignación en el seleccionado africano. Lejos de enfocarse en el juego, la delegación egipcia centró sus críticas en las decisiones arbitrales, calificando la eliminación como una «injusticia» y sugiriendo un favoritismo hacia el equipo liderado por Lionel Messi.
Los puntos de la discordia
El clima de tensión se trasladó rápidamente a la conferencia de prensa. El seleccionador egipcio, Hossam Hassan, no ocultó su enojo ante las consultas sobre el VAR y el desarrollo del encuentro:
- Gol anulado: El equipo africano reclamó la anulación de un segundo tanto de Mostafa Zico, invalidado por una falta previa de Marwan Attia sobre Lisandro Martínez. Desde Egipto calificaron el contacto como «mínimo» e «incoherente» con el criterio aplicado durante el resto del torneo.
- Posible penal sobre Salah: Antes del gol de la victoria de Enzo Fernández, los jugadores egipcios pidieron una falta dentro del área argentina sobre Mohamed Salah, que no fue revisada por el VAR.
- Sospechas de favoritismo: Hassan fue tajante al sugerir presiones externas para beneficiar a Argentina: «Quizás querían que el campeón del mundo siguiera en la competición. Quizás querían que Messi continuara en la lucha por el título».
«Falta de credibilidad»
El seleccionador fue más allá y declaró que no volverá a ver los partidos de este Mundial. «Se trata simplemente de credibilidad, o mejor dicho, de falta de credibilidad, en cómo se desarrollaron los acontecimientos. El campeón del mundo recibió apoyo en todos los niveles», sostuvo el técnico, quien recibió una tarjeta amarilla durante el encuentro por sus constantes reclamos.
El delantero Zico se sumó a las críticas, calificando la actuación del árbitro francés François Letexier como «evidentemente injusta». Por su parte, la afición egipcia —tanto en el estadio como en sus hogares— ha manifestado su desazón, combinando un sentimiento de orgullo por la actuación de su equipo con la convicción de haber sido perjudicados por el sistema de arbitraje.
El análisis del arbitraje
Desde el entorno de la FIFA, especialistas sugieren que el VAR se maneja con umbrales distintos según la incidencia. Mientras que el gol anulado a Egipto fue revisado por una acción previa que inició la jugada ofensiva, la supuesta falta sobre Salah en el área fue desestimada bajo el criterio de que no hubo elementos suficientes para sancionar un penal.
Para Egipto, esta eliminación marca un antes y un después. A pesar de la decepción, el equipo deja el torneo habiendo competido de igual a igual contra los actuales campeones, aunque el sabor amargo de la controversia arbitral empañe, por ahora, cualquier valoración deportiva.
