El tribunal escuchó a más de 40 testigos y analizó 220 pruebas en esta etapa del proceso; el lunes 27 comenzarán las exposiciones que definirán el futuro de César Soto y Sergio Kaleñuk.
Luego de casi dos décadas de una búsqueda incansable de justicia, el juicio por el crimen de Paulina Lebbos ha completado su fase probatoria. El tribunal integrado por los jueces Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica cerró la ronda de testimonios tras recibir las declaraciones de 41 personas y la incorporación de 220 elementos de prueba, preparando el terreno para el veredicto final que buscará esclarecer la autoría material del homicidio ocurrido en 2006.
El debate actual se centra en dos figuras clave: César Soto, ex pareja de la víctima, acusado de ser el autor del femicidio, y Sergio Kaleñuk, sospechado de haber participado en las maniobras de ocultamiento del cadáver. Según la tesis del fiscal Carlos Sale, Paulina habría sido asfixiada en un domicilio de la capital tucumana tras una discusión con Soto, mientras que a Kaleñuk se lo señala por utilizar sus vínculos de poder para garantizar la impunidad del hecho.
En la última audiencia se incorporaron los resultados de estudios genéticos y resoluciones de juicios anteriores que ya resultaron en nueve condenas, la mayoría dirigidas a ex funcionarios y altos mandos policiales por encubrimiento institucional. Este proceso intenta cerrar la herida abierta desde aquel 26 de febrero de 2006, cuando la estudiante de Comunicación Social desapareció en la zona del Abasto, para ser hallada semanas después a la vera de la ruta 341, en Tapia.
La causa Lebbos ha sido un emblema de las irregularidades judiciales en Tucumán. Desde la adulteración de actas en Raco hasta la condena del ex fiscal Carlos Albaca en 2021, el camino hacia la verdad ha estado marcado por la persistencia de Alberto Lebbos frente a un aparato estatal que, en sus primeras etapas, se mostró deficiente en la preservación de pruebas fundamentales en la escena del crimen.
Con el inicio de los alegatos previsto para el lunes 27, la sociedad tucumana aguarda una sentencia que determine si finalmente se logrará identificar y condenar a los responsables directos del asesinato. El fallo marcará un precedente histórico en la lucha contra la impunidad y el encubrimiento en la provincia.
