El ministro de Seguridad de Kicillof, Javier Alonso, salió al cruce del jefe de Gobierno porteño tras sus críticas por un supuesto «desgobierno» en la Provincia. Desmintieron la falta de coordinación con intendentes y vincularon sus dichos con una caída en las encuestas de la Ciudad.
La tensión política entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires escaló a niveles personales. Tras las acusaciones de Jorge Macri, quien calificó al territorio bonaerense como «tierra de nadie», el gabinete de Axel Kicillof respondió en bloque. El ministro Javier Alonso lideró la réplica, acusando al jefe porteño de desconocer la realidad territorial y de intentar desviar la atención sobre la crisis social que atraviesa la Capital Federal.
El conflicto se disparó cuando Macri sostuvo que los intendentes bonaerenses no reciben apoyo provincial y que el «desorden» de la Provincia termina agrediendo el «estilo de vida» de la Ciudad. La respuesta de Alonso fue tajante: “Usted desconoce absolutamente el territorio más importante del país”, disparó, recordándole que la Provincia es 1500 veces más grande que la Capital y alberga al 40% de los argentinos. Además, desafió a Macri a identificar qué intendentes se quejan, asegurando que el Ministerio dialoga permanentemente con los 135 jefes comunales.
Desde el oficialismo bonaerense vinculan esta ofensiva con un reclamo económico previo de $27.000 millones que Macri exige por la atención a personas en situación de calle. Ministros como Andrés “Cuervo” Larroque y Augusto Costa tildaron el planteo de «cínico», señalando que es el ajuste del Gobierno Nacional de Javier Milei el que está asfixiando los recursos de ambos distritos. Para la dirigencia bonaerense, Macri busca «títulos tendenciosos» para frenar el deterioro de su imagen positiva en las encuestas porteñas.
La discusión deja expuesta la fractura total en la coordinación del AMBA. Mientras la Ciudad reclama deudas por servicios sociales, la Provincia se planta denunciando un «robo» de recursos nacionales y le pide a Jorge Macri que «se dedique a gobernar» su distrito en lugar de opinar sobre la gestión de Kicillof.
