El Gobernador detalló cómo el ajuste político y el ahorro previo permitieron cerrar el año con excedente, a pesar de la caída en la recaudación nacional.
En una conferencia de prensa brindada en Casa de Gobierno, Osvaldo Jaldo ratificó el rumbo económico de su gestión al informar que Tucumán finalizó el ejercicio 2025 con superávit fiscal. Según informes de consultoras privadas como Politikón Chaco, la provincia logró mantener el equilibrio financiero en un contexto de caída del consumo y de la coparticipación federal, posicionándose junto a Córdoba, Neuquén y Santiago del Estero, entre otras, como las administraciones más ordenadas del país.
El mandatario atribuyó este resultado al plan de austeridad iniciado en octubre de 2023, que incluyó la eliminación de ministerios, secretarías y cargos duplicados. «Eliminamos gastos innecesarios y superfluos para cumplir con salud, educación y seguridad, incluso cuando la Nación dejó de enviar el incentivo docente y las compensaciones al transporte», explicó Jaldo. Además, resaltó la importancia del «Fondo Anticíclico», una reserva que permitió a la provincia tener un ahorro equivalente a casi dos planillas salariales para afrontar emergencias.
Por su parte, el ministro de Economía, Daniel Abad, advirtió que el 95% de la coparticipación depende del IVA y Ganancias, impuestos que sufrieron por la baja en el consumo. Sin embargo, subrayó que el potencial industrial y comercial de Tucumán permitió compensar la falta de recursos mineros o petroleros que sí tienen otras provincias del ranking. «Trabajamos en equipo para que el sector privado sea el motor del empleo genuino», concluyó el funcionario.
Con este anuncio, el Gobierno provincial busca enviar una señal de previsibilidad a los mercados y a la sociedad, reafirmando que el control estricto del gasto público seguirá siendo el eje central para garantizar el pago de salarios y el funcionamiento del Estado en 2026.
