La empresa redujo su dotación de 750 a solo 150 operarios. Se suma a la crisis de BGH y Peabody, en un escenario marcado por la caída del consumo y la apertura de importaciones.
El mapa industrial argentino enfrenta una de sus crisis más profundas. En las últimas semanas, la firma Electrolux —operada a través de Frimetal— concretó un drástico ajuste en su planta local: de los 750 operarios que tenía a principios de año, hoy solo conserva a 150. La medida incluyó un plan de retiros voluntarios y el cese de la producción de las emblemáticas heladeras Gafa, que ahora serán importadas directamente desde China.
Según informaron desde la UOM (Unión Obrera Metalúrgica), los trabajadores que permanecen en funciones están dedicados exclusivamente a la fabricación de lavarropas y freezers. La «tormenta perfecta», descrita por la propia compañía, combina una fuerte retracción del consumo interno con la facilidad para ingresar productos terminados del exterior, lo que hace inviable la competencia para las fábricas nacionales.
El éxodo industrial: de Tierra del Fuego a Paraguay
Electrolux no es un caso aislado. El sector de la electrónica y el hogar vive un efecto dominó:
- BGH: En Río Grande (Tierra del Fuego), la firma anunció que paralizará su producción por un mes y medio a partir de julio, afectando a unos 600 empleos directos.
- Peabody: La empresa Goldmund SA decidió trasladar su producción regional a Paraguay (Luque), citando mejores costos y mayor apoyo oficial. Su dueño, Dante Choi, fue categórico: «No pienso volver a producir en Argentina; para mí se terminó la Argentina industrial».
Este cambio de modelo hacia un esquema netamente importador genera una fuerte incertidumbre sobre el futuro del empleo metalúrgico en el país, mientras firmas como Whirlpool, Aires del Sur y Neba también reportan suspensiones y achiques en sus estructuras.
